Recuperando la chispa Terapia para revitalizar tu relación - Centro de psicología Zoraida Rodríguez

Recuperando la chispa: Terapia para revitalizar tu relación

Un gran porcentaje de la población vive en pareja y es muy común oír en parejas que llevan unos años juntas, que están sumidas en la rutina y que la “chispa” se ha ido perdiendo.

Seguro que en alguna ocasión te has podido sentir así con tu pareja y solemos sentir mucha frustración ante este hecho. Lo que normalmente pasa es que nos sumimos en las obligaciones del día a día y no nos paramos a ver realmente cómo está nuestra relación de pareja ni a sentarnos con ella, a comunicar como nos sentimos. Nos gustaría poder sentirnos felices y satisfechos dentro de nuestra relación.

Para poder enmarcar un poco estas emociones es necesario entender que las parejas pasan por distintas etapas y que esto es algo normal en la mayoría de parejas.

Primera fase: Enamoramiento.

El enamoramiento es una de las etapas de las relaciones de pareja llena de emociones intensas, “mariposas en el estómago” y fuertes deseos de permanecer junto a la persona enamorada. El deseo y la pasión, con o sin actividad sexual, se convierten en los ingredientes principales de esta etapa, que hacen aflorar una intensa fantasía y creatividad, con la que sorprender a la otra persona.

Segunda fase: Conocimiento.

Conocimiento más profundo e íntimo de la otra persona. Y necesariamente, al descubrimiento de las diferencias y peculiaridades de ambos… Cada persona, única y singular, empieza a mostrarse como es realmente, en su totalidad y autonomía. Cada persona empieza a compartir sus experiencias y vivencias personales. Ya no hay tanta idealización.

Tercera fase: Convivencia.

Se decide a compartir una vida, desde la convivencia y el hogar elegido por ambos. La actividad sexual desciende, debido a la rutina, las responsabilidades y las cargas. El amor de la pareja se expresa de forma más afectiva, respetuosa y en forma de apoyo y entendimiento por una vida en común.

Cuarta fase: Autoafirmación.

Surgen las necesidades individuales, y la defensa de las mismas. Es el momento de plantearse hacer actividades por separado, respetando el vínculo y compromiso establecido en la pareja. En esta etapa pueden surgir conflictos debido a crisis personales no resueltas.

Quinta fase: Crecimiento.

La pareja decide profundizar en su relación, que se torna más madura y estable. Es el momento de tomar decisiones como la de llevar a cabo proyectos en común como tener familia. Es una etapa donde aparece de nuevo la ilusión, la emoción y el entusiasmo por compartir lo que ambos han decidido crear.

Sexta fase: Adaptación.

La vida sigue, y se dan los cambios, si la pareja se adapta a estos, se consolida y madura. Es un momento para la pareja de consolidación o ruptura, ya que se cuestionan la escala de valores personales y la compartida.

Es importante entender que el amor y las relaciones van evolucionando y pasan por distintas fases, pero también es importante saber que en todas ellas hay que poner mimo, cuidar a la pareja y no olvidar las pequeñas cosas del día a día.

Para mantener viva la chispa de la relación es importante:

  • Aportar cariño, apoyo, compañía, intimidad en el día a día. No hay que descuidar los pequeños gestos (halagos, muestras de cariño diario, interés por el otro, agradecimientos, etc.)
  • Seguir entendiendo la pareja como un equipo ante los problemas que surjan y así poder resolverlos juntos.
  • No utilizar castigos con tu pareja, si algo no te gusta intenta comunicárselo desde cómo te hace sentir su conducta.
  • No comparar la relación con lo que fue, con otras o con lo que vemos en los demás. Si no pensar en lo que tenemos ahora y como se puede mejorar.
  • Seguir entendiendo que nuestra pareja y nosotros actuamos de buena fe, no existe ninguna intención de dañar al otro.

Sanando heridas emocionales: Terapia de pareja como camino hacia la reconciliación

La terapia de pareja es sin duda un recurso que utilizar si en tu relación se ha perdido la chispa, pero también si hay una herida emocional tal como infidelidad, traición, decepción, etc.

¿Es posible la reconciliación tras una decepción?
Sí, es posible, pero ambos miembros de la pareja deben trabajar en equipo para conseguirlo.
Como antes hemos mencionado en las fases de una relación, puede ser habitual que si nos encontramos en la fase de autoafirmación puedan surgir problemas en la pareja como dudas, infidelidades, desapego, etc.

Lo que más se trabaja en estos casos es la recuperación de la confianza y el perdón, para después intervenir en recobrar la chispa y la satisfacción en pareja de la que hemos hablado antes.

¿Cómo se trabaja la confianza en pareja? Es importante sentar las bases y sentir que tu pareja estará ahí cuando la necesites, que te protegerá si es necesario hacerlo, te será sincero en lo fundamental y nunca, bajo ninguna circunstancia, te hará daño intencionadamente.

Una vez hayamos trabajado e integrado esto podremos proceder al perdón. Es muy importante saber que existen unas creencias erróneas alrededor del concepto “perdón”:

  • Si se perdona no se debe acordar o sentirse enfadado por lo ocurrido.
  • Perdonar no es síntoma de debilidad, porque no se trata de dar permiso al otro para que vuelva a hacer daño.
  • El perdón no es un acto único que se hace en un momento dado, es un proceso continuo que se puede ir profundizando y completando a lo largo del tiempo.

¿Qué implica pedir perdón?

  • Reconocer que lo que hizo causó daño u ofendió al otro
  • Sentir de verdad el dolor del otro
  • Analizar su propia conducta
  • Definir un plan de acción para que no vuelva a ocurrir
  • Comprometerse con reconstruir la pareja.
  • Pedir perdón explícitamente al otro.
  • Restituir el daño causado.

Trabajando con estos conceptos y las herramientas necesarias para llevarlos a cabo, la terapia de pareja es eficaz para solventar esos problemas que sientes en tu relación y que no podéis gestionar ya vosotros solos, y nosotras, en Zoraida Rodríguez Centro de Psicología, podemos ayudarte.

Andrea López
Psicóloga general sanitaria de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología

Post relacionados

La ira: Doctor Jekyll o Mister Hyde

El deporte es una de las principales facetas de la vida en la que observamos como en un segundo una persona puede pasar de ser el Doctor Jekyll a Mister Hyde: de médico paciente y sabio a un temible y agresivo personaje. En un momento y ante un suceso desencadenante, como un gol inesperado, un … saber más

Un cerebro en el estómago

Lo llaman sistema nervioso entérico y le han dado el nombre de segundo cerebro. Y es que el aparato digestivo está recubierto por una red de neuronas tan amplia (unos 100 millones de neuronas, el 70% de neuronas de nuestro cuerpo) como el cerebro de un gato. Este pequeño cerebro está conectado con el “cerebro … saber más

Me enfado demasiado

Todo el mundo se pone furioso de vez en cuando. De hecho, tan común es esta emoción, que tenemos numerosas formas para describirla: irritación, furia, ira, molestia, enojo… Lo malo es cuando lo numeroso no son la cantidad de sinónimos que existen sino las veces que la sentimos. Hay personas que se enfadan continuamente. La … saber más

10 películas recomendadas para estudiantes de psicología

Una mente maravillosa Esta película es buen ejemplo para observar los diferentes síntomas de la esquixofrenía, el impacto que tiene en la vida del paciente y en su entrono.  Narra la historia de John Nash, ganador del premio Nobel de Economía en 1994, y cómo desde su juventud la enfermedad comienza a aparecer y dejarle … saber más

¿Dónde está mi confianza?

Siempre se ha dicho que un deportista o una persona que tiene mucha confianza en sí misma consigue mejores resultados que otra que duda continuamente de sus capacidades. La confianza se entiende como la seguridad que tenemos en nosotros mismos y en nuestro potencial, se refiere a lo capaces que nos sentimos; es un concepto … saber más

Qué es la rigidez mental y cómo gestionarla

Qué consecuencias tiene ser rígido mentalmente La rigidez mental es una forma de pensar caracterizada por pensamientos fijos o creencias arraigadas con poco margen de flexibilidad que impiden que nos abramos a nuevas experiencias, ideas y/o cambios, sobre todo los inesperados. Los pensamientos rígidos son una de las características de los pensamientos irracionales, los cuales … saber más