Motivación positiva versus motivación negativa

Todos creemos que hay una sola forma de motivación y esa es la positiva. Hablamos de que los jugadores no están motivados o de que tal o cual entrenador es un buen motivador porque pone un vídeo inspirador o da un gran discurso. La motivación va mucho más allá y tiene múltiples formas, incluso la que se refiere a la dirección de la motivación.

Pensemos en un caso práctico: Juan tiene 13 años y asiste a sus entrenamientos de tenis cada día. Es obediente y no rechista cuando su entrenador le manda hacer físico para estar en forma, recoger las bolas, o hacer los ejercicios que toquen en el día. Prepara siempre su mochila con antelación, y procura que no se le olvide nada. Se lleva bien con los compañeros y nunca llega tarde. A la vista de esta situación, ¿no creeríamos que Juan está motivado? Sí que lo está, pero su motivación es negativa.

La motivación negativa se da cuando hacemos las cosas por miedo a las consecuencias que sufriremos en caso de no cumplir. Juan va a todos los entrenamientos y no llega tarde porque su padre se ocupa de llevarlo en coche todos los días. Siempre le recuerda lo importante que es ser puntual y cumplir, pues si no, nunca llegará a ser una gran tenista como debe ser y alguna que vez que se ha retrasado, le ha tocado cumplir un buen castigo. Juan no desobedece nunca al entrenador porque tiene comprobado cómo si te pasas un poquito de la raya, te saca del entrenamiento y te hace dar vueltas a la pista mientras los demás se lo pasan bien. Su mochila siempre está preparada porque un día que se le olvidó la raqueta, comprobó que ningún compañero le prestó una de sobra y encima se metieron con él por ese olvido, y como esa es la tónica general, se lleva bien con todos, y siempre agacha la cabeza e intenta no destacar. A Juan le apasiona el tenis, pero no tiene la motivación que realmente le hace sentirse bien y superarse; sino sentirse siempre con miedo. Incluso, ha pensado en dejarlo alguna vez… pero no se atreve ni a mencionarlo.

A muchos de nosotros, en el trabajo, en nuestro grupo de amigos, en la familia… también se nos motiva negativamente. Jefes que te recuerdan que te despedirán si no cumples los objetivos, amigos que te avisan que te sacarán del grupo si te sales de la norma, o familia que siempre te recuerda lo que haces mal y de los que nunca escuchas un “enhorabuena” o un “gracias”. Así, todos podemos hacer las cosas… pero de aquella manera… La pregunta es ¿cuánto tiempo aguantaremos así?

Estar motivado positivamente es otra historia…  y de ella hablaremos, la semana que viene.

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA

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