Diferencias entre psicólogo y psicoanalista

Si estás dudando si elegir iniciar terapia con un psicólogo o un psicoanalista, lo mejor es que entiendas las diferencias entre ambos. Vamos a empezar por definir el objeto de estudio de cada uno de ellos y veremos las diferencias en su forma de trabajar.

Un psicólogo estudia los procesos mentales en tres niveles, cognitivo, emocional y conductual (qué pienso, cómo me siento y cómo actúo) teniendo en cuenta además el contexto y aprendizaje que rodean a la persona. El trabajo de un psicólogo radica en analizar el por qué aparecen conductas o emociones problemáticas y qué las mantiene, así como dar herramientas que puedan proporcionar una mejora en el bienestar de la persona. Siempre nos referiremos al psicólogo sanitario, el único tipo de psicólogo habilitado para hacer psicoterapia en la que se evalúe, diagnostique y se intervenga.

Los psicoanalistas, en diferencia, tienen como objeto de estudio, el inconsciente. Se buscan “motivos inconscientes” que den lugar al problema de comportamiento. No existen evidencias científicas en que el tratamiento psicoanalítico tenga mejores resultados que, por ejemplo, el placebo.

Los psicoanalistas suelen trabajar con el diván, tan popularizado en la cinematografía. Cabe destacar, que este tipo de terapia no está protegido por la ley ni avalada científicamente. La duración de la terapia psicoanalítica tiene una media de duración de unos 3 años, ya que el objetivo no es la eliminación de los síntomas que generan malestar a la persona, sino buscar las causas inconscientes.

Por el contrario, los psicólogos trabajamos desde una silla y una mesa y el paciente se suele situar en frente, al mismo nivel. La Psicología General Sanitaria es un ejercicio regulado por la ley y avalado científicamente. La evidencia indica que la terapia psicológica cognitiva conductual es el tratamiento de elección para problemas psicológicos como por ejemplo la ansiedad o depresión.

La duración de la terapia psicológica depende del caso, pero ya que el objetivo del psicólogo es cumplir los objetivos de paciente aportando herramientas, junto con el uso de tareas para que pueda aprender a utilizarlas en su vida diaria de manera autónoma, el tiempo no se extiendo demasiado, ya que además es un objetivo no generar dependencia sino autonomía.

¿Qué tienen en común estos profesionales?

Cómo hemos puntualizado anteriormente, son dos profesiones con bastantes diferencias, realmente existen pocas semejanzas entre ambos, aunque podemos destacar las siguientes:

  • El canal de comunicación es la palabra.
  • Ninguno de los dos puede recetar medicación.

Diferencias en la formación entre psicólogos y psicoanalistas

El psicólogo sanitario es un profesional de la salud que para ejercer su profesión necesita estar en posesión del grado o licenciatura de Psicología otorgado por alguna Universidad. Tras acabar los estudios de grado es imprescindible poseer el título de máster habilitante de Psicología General Sanitaria. Además, es una profesión en la que se debe estar en continua formación para encontrar los tratamientos con mayor validez científica y mayor éxito terapeútico.

Por otro lado, la formación del psicoanalista no requiere poseer el título universitario de psicología, aunque la mayoría los poseen. Después inician una formación con alguna escuela de psicoanálisis, donde inician una formación que consta de los siguientes pasos: proceso terapéutico de psicoanálisis personal que suele durar entre 3 y 4 años para después ser admitido como Analista en Formación (AeF) así como realizar los diversos seminarios teóricos y comenzar las supervisiones clínicas.

Cuando quieras recibir ayuda psicológica es muy importante saber o que te informen sobre el método utilizado. A día de hoy, el método con más validez científica es la terapia cognitiva conductual y las terapias de tercera generación, ambas utilizadas en nuestra clínica como sinónimo de calidad. Pinchando aquí, puedes consultar en nuestra web la formación de los profesionales que formamos parte de Zoraida Rodríguez, Centro de Psicología.

Andrea López
Psicóloga de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología

Post relacionados

Vivir con incertidumbre

La incertidumbre es una de las emociones que peor sabemos llevar las personas. Ese querer saber qué va a pasar y no tener respuesta se convierte en una obsesión que a muchos, nos quita el sueño. Estamos en plena época de fichajes, de renovaciones, de altas y de bajas en el mundo del deporte y … saber más

Motivación para opositores

Actualmente existen en España miles de personas preparándose para opositar. Los opositores buscan en las academias la preparación teórica necesaria para obtener una plaza, pero en la mayoría de las ocasiones descuidan el entrenamiento de otras de las habilidades necesarias que se necesitan para ello: hablar en público, manejar el estrés, el miedo y los … saber más

“Cariño, nos vamos a separar”

Cuando se inicia una relación de pareja rara vez hay intención de que esta finalice y menos cuando se plantea formar una familia juntos en el futuro. Sin embargo, aunque en el siglo pasado la norma era que la pareja permaneciese junta “de por vida”, actualmente nos encontramos con un cambio a nivel social y … saber más

Madres tóxicas, cómo identificarlas y afrontarlas

¿Qué es una madre tóxica? Una madre tóxica es aquella que, en la relación con sus hijos e hijas se comporta de una forma dañina con ellos: manipula, chantajea, invalida las emociones y las decisiones de sus hijos/as o exige determinadas conductas teniendo solo en cuenta su propio bienestar, sin valorar el impacto de sus … saber más

La depresión duele, literalmente

Este es un punto en el que suelo hacer mucho hincapié cuando hablo con mis pacientes sobre sus emociones y la diferencia con sus pensamientos. Siempre les digo: “No solemos ser conscientes de todos los pensamientos que pasan por nuestra cabeza. El pensamiento es fugaz, automático, para ayudarnos a tomar decisiones rápidas; por eso la … saber más

Es de bien nacido...

Todos sabemos bien cómo sigue esta frase pero, por desgracia, pocos de nosotros la aplicamos en nuestra vida. Y si no, pregúntate ¿cuántas veces al día has pensado lo afortunado que eres? ¿A cuántas personas les has dado hoy las gracias? ¿Por cuántas circunstancias has parado tu ritmo frenético y has dicho “me debería sentir … saber más