No seas una víctima

Nos vendieron el mundo de color de rosa. Crecimos con cuentos de princesas y héroes, que siempre tenían un final feliz. En televisión, día a día vemos historias de grandes deportistas que alcanzan grandes triunfos, logrando así el sueño de su vida. A veces, parece que casi sin esfuerzo se consigue un balón de oro o te dan la oportunidad de jugar en un gran equipo fuera de tu país. Y el camino a través del cual se llega, se calla o se obvia.

En entonces cuando nos topamos de bruces con la cruda realidad. De niños, a medida que vamos creciendo, nos vamos encontrando numerosas piedras en el camino. El esfuerzo es imprescindible para superarlas; quizás también la inteligencia, la creatividad o la perseverancia. A veces, ni si quiera esto vale, y no logras conseguir aquello que tanto deseas.

Ante esta situación muchos niños, adolescentes o adultos, deportistas, trabajadores o artistas, sean como sean, pasan a un estado de “shock”. Están viviendo una realidad muy diferente a las ideas que les han enseñado: “si te esfuerzas, lo conseguirás” o “tú puedes llegar a dónde te propongas”. Coger el papel de víctima es muy sencillo en esta situación. De repente te ves pequeñito, sentadito en un rincón, mirando para todos lados, preguntándote qué es lo que está pasando, sin entender nada, sientes que todo está fuera de control y te inunda un sentimiento de indefensión. Crees que no tienes ningún control y entonces decides que eres la víctima de un destino cruel ante el cual no puedes hacer nada. ¿Siguiente paso? Brazos cruzados, lamentos, y ninguna acción ni decisión que tomar.

No digo que sea justo no lograr lo que deseabas. No pretendo convencerte de que sea plato de buen gusto o debas poner buena cara ante la idea de alejarte de tus objetivos. Solo digo que ponerte en posición de víctima, sí que no cambia nada. Ese es el camino fácil. Lo difícil es buscar otra solución, probar cosas diferentes y descartar si el problema está en que tomaste el camino equivocado. Lo difícil es darte cuenta de que puede que ese no sea tu destino, pero eso no implica que no tengas otras opciones ante ti; quizás nunca te las has imaginado pero eso no significa que no puedas ser feliz así.

No seas una víctima. Lucha por lo que quieres, busca otros caminos, pide ayuda si es necesario y pon un límite de tiempo. Si para entonces (y sabiendo que de verdad has hecho todo lo imposible) no has conseguido aquello que deseabas, ponte nuevos retos. Aléjate de las ideas irracionales e inflexibles (“debería conseguir esto, si no, no quiero nada”, “si no triunfo en mi deporte, es que soy un fracasado”) y ponte en la posición de control, coge los mandos de ese coche que es tu vida y busca otros caminos que te lleven a la mejor versión de tí.

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA

Post relacionados

De una pareja a otra...

¡Y tiro porque me toca! Gonzalo se lo tomaba a risa, pero así es como me describía su vida sentimental. Después de Marta, su primera novia y con la que estuvo 5 años, vino Raquel con la que compartió otros 3 años de su vida. Y ahora, tras dejarlo con Carolina 6 años después de … saber más

La química del amor

Ha llegado la hora de este artículo porque son muchas las personas que acuden a mi consulta por problemas relacionados con el amor. Hay quienes vienen porque no saben desengancharse de su pareja con la que mantienen una relación tóxica; otros porque viven en una rutina en la que no son felices pero no se … saber más

Nueva temporada, nuevos proyectos

En estas fechas parece que todo vuelve a recobrar vida. De calles desiertas abandonadas por los veraneantes en busca de su merecido descanso pasamos al bullicio diario que nos dice que algo comienza de nuevo. Lo indica el comienzo de la Liga, de la temporada de otras modalidades deportivas, los niños que vuelven al cole, … saber más

Manejar el estrés en el deporte

El deporte es una de las situaciones más propensas para sentir estrés.  ¿Por qué? Debemos partir de la definición de qué es el estrés. El estrés es una reacción de nuestro cuerpo para dar una respuesta y hacer frente a las demandas de la situación en la que nos encontramos. En principio, y por tanto, … saber más

¿Por qué mienten las personas?

Empezamos a mentir a los 5 años, cuando nuestro cerebro está preparado para distinguir realidad de fantasía y se hace consciente de que puede utilizar esa mentira con algún fin. Nuestros hijos empiezan “mintiendo” jugando (“Mamá, vamos a hacer que tú eres la seño y yo la alumna”), puesto que la definición de la mentira … saber más

Visualizando el éxito

Seguro que alguna vez te has imaginado a ti mismo enfrentándote a una situación que temías: un partido, una entrevista, cómo dar una noticia importante o una charla. En tu mente, te has visto haciendo los gestos, los movimientos, qué decías, cómo te sentirías… Te has visto exactamente cómo te gustaría estar en esa situación. … saber más