Decálogo para sobrellevar la cuarentena

Consejos para mantener la salud mental durante el Coronavirus

Las personas necesitamos libertad, sentirnos que podemos elegir si entrar o salir, si trabajo o descanso, si quedo para tomar algo o me voy a visitar a la familia. Por eso, estos momentos de cuarentena nos resultan tan difíciles: los percibimos como una falta de libertad.

Diversos estudios dicen que los efectos psicológicos empiezan a notarse especialmente a partir del décimo día de confinamiento: desesperanza, irritabilidad, horarios cambiados, aburrimiento, hastío, miedo al contagio, …

Aquí tienes otro post donde puedes consultar el impacto psicológico por franja de edad del coronavirus.

Si quieres sobrellevar la cuarentena mejor y prevenir los efectos psicológicos adversos, aquí tienes algunos consejos:

 

  1. Sigue manteniendo una rutina de sueño. Cuanto menos tenemos que hacer y menos horarios tenemos, más nos relajamos y menos nos apetece hacer. Tener una rutina te da estabilidad. Ponte horarios para despertarte (vale, puedes dormir un ratito más, ¡pero solo un ratito!) y un hora tope para acostarte; de lo contrario vas alargando cada vez más tu sueño de la mañana y más la hora de ir a dormir, por lo que terminas cambiando tus ritmos y te sientes más alterado, incluso te puede afectar al sueño.
  2. Ponte una rutina en tus tareas diarias. Si tienes que teletrabajar, igual la empresa te obliga a unos horarios concretos; esto te lo facilita. Pero si no es así, póntelos tú. Si no estás trabajando y estás en casa, procura hacer siempre una rutina: levantarte, desayunar, vestirte, recoger la casa, hacer algo de deporte, alguna actividad, hacer la comida… La predictibilidad te ordena y centra en esta situación de inestabilidad.
  3. Si tienes hijos, ponle también una pequeña rutina. Muchos tienen infinidad de tareas del cole; pero les cuesta ponerse. Otros son tan pequeños que no. Pero igualmente, los niños necesitan límites y normas, es estructurar su pequeño mundo para que vean que todo sigue igual y a ti te ayudará a llevar mejor la convivencia en casa.
  4. ¡Arréglate! Estar en casa no es una excusa para estar todo el día en pijama o varios días sin ducharte. No es vestirte de fiesta, pero si tu costumbre es maquillarte para el trabajo, ponerte tu traje… verte con la coleta mal hecha, las ojeras o el chándal, te hace sentirte más deprimido. Cuídate un poco, aséate, ¡píntate los labios! El mensaje que te estás mandando es que eres importante, y sea cual sea la situación no debes dejarte de lado.
  5. Mantén contacto con tus seres queridos. Especialmente si estás solo en casa. Es el momento de llamar a la familia, a los amigos, especialmente a aquellos que tienes más olvidados. En esta situación todos agradecemos un “¿Cómo estás?, me he acordado de ti”.
  6. Desempolva esas actividades que tenías olvidadas y que la rutina y el estrés desplazaron a un lado. ¿Qué te gustaba cuando eras joven y tenías tiempo: pintabas, tocabas algún instrumento? Aquí tienes un listado de 69 actividades que puedes hacer.
  7. Ahora, sí que tienes tiempo para eso que postergas. Es el momento para ordenar ese armario terrible, tirar los tupper que acumulas y quedarte solo con los necesarios, ordenar por carpetas las fotos del móvil o ponerte a tope con el inglés.
  8. Mens sana in corpore sano. Procura incluir algo de ejercicio en tu vida. Aunque tu casa no es lo mismo que el gimnasio, han salido millones de aplicaciones, páginas y vídeos para ello. Si tienes niños, busca actividades para ellos. ¡Ya no te acordabas de lo que se suda simplemente bailando con ellos! Y a ellos les va a venir fenomenal para dormir agustito.
  9. Tomate un tiempo a solas para ti. Si tienes niños, o estás solo con tu pareja, no importa. Estamos acostumbrados a pasar momentos solos y ahora estamos demasiados en casa y muy juntitos… Túrnate con tu pareja para pasar aunque sea una hora leyendo solo en tu habitación o haciendo aquello que te apetezca. Volverás renovado a la convivencia familiar.
  10. Racionaliza tu pensamiento. Estamos viviendo una situación de incertidumbre total: sanitaria, social, trabajo… Ahora es el momento de racionalizar tu pensamiento, no es verlo todo de color rosa; sino de tener pensamientos que te ayuden y sean objetivos. Puedes leer más sobre estos aquí. Y si necesitas una mano, ¡seguimos ayudándote online!

 

 

Zoraida Rodríguez Vílchez

www.zrpsicologos.es

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