Beneficiosos de la ayuda psicológica en la infertilidad

Si te estás sometiendo a un proceso de fertilidad, si llevas tiempo intentando tener hijos y aún no llegan… si ya te han dado un resultado definitivo y te planteas otras alternativas (ovodonación, adopción) o aceptar que nos van a tener familia, podemos ayudarte.

Todas estas situaciones son difíciles para las parejas, no estamos preparados para aceptar que concebir no es fácil ni a renunciar algo que se da por hecho que todos podemos o vamos a tener. Especialmente para nosotras, las mujeres, es “golpe doble” porque el tradicional rol femenino aún está en nosotras y asumimos que es nuestro “deber” concebir; si no… parece que fallamos (que mal suena esto, pero se suele ver así…) como mujeres.

Si quieres que te ayudemos, estas son las fases y áreas en las vamos a trabajar. ¿Qué fases vamos a seguir en tu terapia?

Fases de la ayuda psicológica en fertilidad

  • Desmitificar los mitos y creencias a cerca de la infertilidad y ajustar nuestras expectativas: a todos nos han inculcado que lo natural es concebir, que “debemos tener cuidado” cuando nos iniciamos en las relaciones sexuales porque es facilísimo tener hijos. Y no es que no lo sea en ocasiones, pero si lo damos por hecho y es a los 35 cuando lo intentamos, igual ya no es tan fácil; o simplemente no tenemos por qué ser fértiles porque sí.
  • Gestionar del estrés: buscar y no encontrar, estresa a cualquiera. Los tratamientos de fertilidad, además, generan mucho estrés en la paciente. En estos momentos debes estar tranquila, tu salud mental es lo primero, y te daremos herramientas tanto para controlar los pensamientos que producen ese estrés como para relajarte.
  • Ayudarte a fomentar la expresión emocional: parece que la infertilidad o la dificultad para quedarse embarazada es un tema tabú. No se habla a veces ni con la familia más cercana. Guardar nuestros sentimientos de tristeza y estrés no nos facilita pasar por este proceso y magnifica esas emociones negativas. Científicamente, está demostrado que expresar tus emociones y contra con el apoyo social amortigua el dolor emocional sufrido y previene de caer en trastornos psicológicos como la depresión o la ansiedad.
  • Potenciar tu asertividad y relaciones sociales: a veces tenemos que poner límites a esas personas que no paran de preguntarte si no vas a tener familia, que se te pasa el arroz… Es hora de pensar en ti, y poner límites a los demás te protege de no tener que aguantar situaciones que en este momento no necesitas soportar. Ya tienes tú tu propio proceso que gestionar.
  • Cuidar otros proyectos vitales: concebir se ha convertido, probablemente, en el centro de tu vida. Solo piensas en eso, te cuidas para eso, vives para eso. Apostar toda tu felicidad a un solo número (tener un hijo) hace que tus probabilidades de ser feliz se reduzcan a un solo premio. Te pone en riego que si sale mal, caerás en depresión. Si cuidas otras áreas de tu vida y sale bien, serás una madre rica en su vida, con un niño feliz.
  • Cuidar tu relación de pareja: se nos olvida que antes de intentar ser padres, éramos seres independientes que nos relacionábamos el uno con el otro. Al igual que con los otros proyectos vitales, debes cuidar tu relación de pareja, recuperar lo que erais. Si al final no puedes concebir, no desearás quedarte al lado de alguien ya desconocido…
  • ¿El sexo se ha reducido a la fecundación?: trabajaremos en cuidar este aspecto, salir de la rutina y dejar de verlo como obligación.
  • Aceptación de malos resultados: en ocasiones, no conseguimos lo que deseamos. La terapia psicológica te ayudará a aceptar los resultados, a buscar nuevos objetivos y a protegerte de que tu estado de ánimo no se deprima.

Zoraida Rodríguez Vílchez
Directora de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología

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