Aprender a relajarse

Necesitamos liberar el estrés acumulado, pero no siempre sabemos cómo. La gente nos dice: “desconecta, olvídate de todo”, y nosotros lo miramos con los ojos como platos pensando “sí, sí, si eso es lo que me gustaría, pero no sé cómo”.

Los síntomas del estrés no son fáciles de llevar. Pueden ir desde sólo una leve sensación de nerviosismo a un cuadro complejo con taquicardias, falta de aire y opresión en el pecho, incluso cambios físicos como dolores de cabeza, estómago o problemas dermatológicos. Hay quien es incapaz de conciliar el sueño, quien no deja de darle vueltas a la cabeza preocupándose por mil y un temas o sus emociones cambian desde la irritabilidad al enfado más desmesurado, pasando por la tristeza y el desasosiego.

Es cierto que liberarse del estrés no es sencillo y menos cuando nuestra vida diaria está llena de situaciones que demandan mucho de nosotros. A veces, no hay tiempo, los problemas se acumulan o nos rodean circunstancias que son inmanejables. Así, ¿quién puede aprender a relajarse?

Ayudarte de un profesional te asegurará dar pasos en el sentido correcto. Según tu caso, son muchas las técnicas que se pueden utilizar o combinar algunas de ellas; pero no olvides que al final, todo depende de ti: de que las lleves a la práctica y seas disciplinado. ¿Cómo puedes aprender a relajarte?:

  • Las técnicas de relajación son una herramienta básica. Existe técnicas de relajación guiada en las que, paso a paso, te dirán cómo ir actuando. ¿Por qué son importantes? Cuando estamos estresados nuestros músculos están tensos, preparados para hacer frente a una situación que consideramos peligrosa; sin embargo para manejar las situaciones estresantes de nuestra vida diaria (competiciones, trabajo, niños…) no necesitamos esa activación muscular. La relación de Jacobson o la de Schuller te hará centrarte en esos signos de tensión y te enseñarán a relajar tu cuerpo, combinándolo con una respiración lenta y pausada, desde el diafragma.
  • Gestionar los pensamientos que nos provocan estrés. Esto es lo que responde a la pregunta ¿por qué yo me estreso en esta situación y otra persona no? Todo depende de tus pensamientos, de cómo interpretas la situación. Nuestra mente nos dice que esto es una amenaza, que debes ocuparte de todo, que no vas a ser capaz, que si hay algo que te preocupa debes estar siempre pensando en ello… Y esos pensamientos no te dejan en paz ni un segundo y disparan todo el mecanismo del estrés.
  • Habilidades para manejar las situaciones: desde tomar una decisión a saber decir que no, o ponernos en primer lugar en vez de hacerlo siempre todo por y para los demás.

Estas y otras son las múltiples herramientas que puedes tener en tus manos si deseas aprender a relajarte, vivir el ahora y disfrutar un poquito más en lugar de estar todo el día preocupado y estresado.

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada

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