Relajación muscular progresiva de Jacobson

Edmund Jacobson, médico-fisiólogo, en los años 30, descubrió que el pensamiento influía en el estado de los músculos. Así, si imaginamos que estamos haciendo un movimiento, se observa cierta actividad en los músculos implicados en ese movimiento. La conclusión de sus estudios le llevó a establecer una conexión entre la mente y el cuerpo, por lo que afirmaba que si aprendemos a relajar la musculatura podemos relajar nuestra mente.

Su técnica, conocida como relajación muscular progresiva, se basa en la idea de que, aprendiendo a identificar la tensión existente en nuestro cuerpo, podemos reducirla y por tanto, inducir un estado de relajación físico y mental. El problema de esta técnica residía en que necesitaba de muchas sesiones para su aprendizaje, pues en cada una de ellas se enseñaba a relajar y a tensar solo un grupo de músculos. Por ello, Wolpe (1958) redujo el entrenamiento a 6 sesiones y más tarde a una sola.

Esta técnica ha demostrado ser efectiva para reducir el nivel de tensión física, el estrés y la ansiedad general, el insomnio, etc.; así como para ajustar nuestro nivel de activación que en ocasiones, como ante partidos o competiciones muy importantes, es demasiado elevado.

Al realizar los ejercicios, debes contraer los músculos que se te indican durante unos segundos. Cuando llegue la hora de relajarlos hay que hacerlo suavemente y colocar el músculo en la posición original. Concéntrate en las sensaciones de relajación y disfruta de ellas.

Para comenzar esta técnica de relajación muscular debes estar en un lugar cómodo, donde no te molesten los ruidos u otras personas. Al igual que con la respiración diafragmática o abdominal, puedes comenzar a practicar esta técnica tumbado en la cama y, a medida que la vayas controlando, pasar a estar sentado.

Los ejercicios se practicarán en el siguiente orden. Recuerda que debes tensar durante unos segundos y, a continuación, relajar centrándote en las sensaciones.

  1. Frente: arrugamos la frente de alguna manera, como si estuviéramos sorprendidos, levantando las cejas, por ejemplo.
  2. Ojos: apretamos los párpados. Cuando relajemos, sentiremos como nuestros ojos pesan tanto que apenas podríamos abrirlos.
  3. Nariz: estirando hacia arriba o hacia abajo.
  4. Labios: apretamos fuertemente. Al relajar, relajaremos también la zona en torno a la boca.
  5. Dientes: apretando fuertemente la mandíbula.
  6. El interior de la boca: chocando la lengua contra el cielo del paladar.
  7. Cuello: tensamos el cuello hacia el lado derecho primero, relajamos y después tensamos hacia el lado izquierdo para, a continuación, relajarlo.
  8. Estómago: apretamos fuertemente como si hiciéramos una abdominal.
  9. Brazos: levantamos primero el brazo derecho y apretamos fuertemente desde el puño hasta el hombro, manteniendo todo el brazo en tensión. Tras relajarlo, repetiremos el mismo procedimiento con el brazo izquierdo.
  10. Piernas: en primer lugar, levantamos la pierna dominante (derecha en el caso de los diestros, y la izquierda, en el de los zurdos) y tensamos desde la cadera hasta la punta de los dedos del pie. Relajamos, y repetimos el proceso con la otra pierna.

Para dominar esta técnica, debes practicarla todos los días (por ejemplo, antes de ir a la cama) durante al menos, dos semanas. A medida que la vayas practicando y seas constante, te sentirás más y más relajado. Lo ideal es que aprendas la técnica directamente de un profesional. Aquí me teiens para ayudarte! Además, de esta manera tendrás una forma aún más cómoda de realizar esta técnica, ya que te proporcionaré un audio que te permita sólo concentrarte en las sensaciones de relajación.
 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA

Post relacionados

Aprender a relajarse

Necesitamos liberar el estrés acumulado, pero no siempre sabemos cómo. La gente nos dice: “desconecta, olvídate de todo”, y nosotros lo miramos con los ojos como platos pensando “sí, sí, si eso es lo que me gustaría, pero no sé cómo”. Los síntomas del estrés no son fáciles de llevar. Pueden ir desde sólo una … saber más

Socialmente habili... ¿qué?

Socialmente habilidoso. Así se llama la capacidad de aquellas personas que saben relacionarse de forma exitosa con los demás. Saben cómo decir las cosas, cómo entablar una conversación o cómo cortarla; saben cómo hacer respetar su opinión, sus derechos o sus emociones; dominan el arte de hablar en público y con todo tipo de interlocutores; … saber más

Cuando llega el final

Cuando llega el final de una etapa es el momento de reflexionar, de hacer balance del año o de la temporada y repasar todo lo que ha pasado durante ella. A muchos de nosotros se nos queda una sensación amarga, de vacío, extraña cuando se acerca el final de algo. La verdad es que es … saber más

Consejos para los padres. Revista Desafío

Marta tiene 15 años, y tiene una gran afición: correr. Empezó con solo 9 años, cuando Nuria, su madre, la apuntó a las actividades extraescolares que ofrecía su colegio. Ahora Marta ya está en un centro de competición, entrena todos los días dos horas y compite muchos fines de semana. Tiene talento para la velocidad, … saber más

No seas una víctima

Nos vendieron el mundo de color de rosa. Crecimos con cuentos de princesas y héroes, que siempre tenían un final feliz. En televisión, día a día vemos historias de grandes deportistas que alcanzan grandes triunfos, logrando así el sueño de su vida. A veces, parece que casi sin esfuerzo se consigue un balón de oro … saber más

Olvidar un 9 a 1

En esto deben estar los jugadores del Granada tras la abultada derrota con el Real Madrid este pasado domingo. Tarea dura y que han de resolver de forma rápida ya que la mente tiene que estar limpia y despejada para, ahora sí, un duelo más de tú a tú. Pelear contra galácticos no es fácil … saber más