La desventaja de ser humano

Llorar es una explosión emocional, consecuencia del estrés, la presión, la impotencia y la tristeza. El cóctel molotov que sufrió ayer Federer. Figura dónde las haya, moderado, controlado, haciendo gala de suizo, siempre comedido, un ejemplo de humildad y prudencia para los chavales. Pero ayer afloró el factor humano. Federer es humano, y no la máquina perfecta de un reloj suizo, es persona.

El hándicap de mostrarse humano ante un robot como Nadal es más peligroso de lo que Federer haya podido imaginar nunca. Cuando expresas verbalmente o a través de tus gestos, tu ira, tu decepción o tu malestar, estás mostrando a tu rival tus debilidades.

Si muestras tus debilidades, el rival se sentirá superior, creerá que estás perdiendo los papeles y tomará aún más el control sobre el partido. Se crecerá y empezará a jugar mejor, a sentirse vencedor mucho antes de que llegue la bola de partido, se esforzará más. Tu explosión emocional no habrá hecho más que incentivarlo para acabar contigo antes de lo previsto.

Mientras estás en la cancha, el genio, el talento, necesita mostrarse frío y calculador, inmune a las circunstancias, porque quien muestra sus debilidades tiene todas las papeletas de perder la batalla. Federer dio ayer más información sobre sí mismo de la que Nadal necesitaba. Para ser el número 1 ya no basta con jugar de forma cuasi perfecta, ni tener la mejor preparación física. Para ser el número uno se necesita tener el mejor de los liderazgos y mostrar la imagen de fortaleza y vigor de quien se sabe ganador de una batalla.

La próxima vez que se enfrenten, Nadal tendrá a su favor: la clasificación, el recuerdo de sus últimas 5 victorias frente a su único rival… y la fragilidad de quien ayer se convirtió en humano.

 
Para descargar el artículo completo en pdf, pincha en la siguiente imagen:

 
Patricia Ramírez
Zoraida Rodríguez
Psicólogas deportivas

Post relacionados

Adolescentes que acuden al psicólogo

¿Tienes un adolescente en casa? La adolescencia se caracteriza por ser una etapa en la que reina el caos, comienzan a invertirse las prioridades, se le da mucho peso a la independencia y se comienza a cuestionar cada norma y cada límite que se pone en casa. ¿Te resulta familiar, verdad? Es muy común que … saber más

Causas psicológicas del vaginismo.

El vaginismo es uno de los trastornos sexuales más frecuentes, junto con la disfunción eréctil y la falta de deseo sexual. Se encuentra dentro de los trastornos sexuales por dolor, junto con la dispareunia y a veces, ambos suelen ser confundidos. Zoraida Rodríguez VílchezContenido supervisado por Zoraida Rodríguez, directora de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología. … saber más

Cóctel de desconfianza

Viértase un buen chorreón de «observa solo tus errores» y deja de lado cada acierto que lleves a cabo (porque ese, sin duda, es sólo producto de la suerte). Incorpora siempre después de cada error un buen chorreón de autocritica de forma constante. Añade una buena cantidad de desvalorización y remueve bien fuerte. Para terminar, … saber más

Cuando el orgullo mueve montañas

Existen ocasiones en que son las emociones las que hacen sonar una alarma y hacernos reaccionar. Eso le ha debido pasar a Djokovic cuando este pasado domingo ha derrotado en menos de una hora y media a Nadal, el enemigo que le va a despojar de su posición de número uno en la ATP. Han … saber más

No seas una víctima

Nos vendieron el mundo de color de rosa. Crecimos con cuentos de princesas y héroes, que siempre tenían un final feliz. En televisión, día a día vemos historias de grandes deportistas que alcanzan grandes triunfos, logrando así el sueño de su vida. A veces, parece que casi sin esfuerzo se consigue un balón de oro … saber más

No te compares con los demás

Que el deporte es resultadista, lo sabemos todos. Que al final todo lo que suena es si has ganado o perdido, también. El puesto en el que has quedado, la posición en la clasificación, o el tiempo que has conseguido es lo único que se tiene en cuenta para futuras competiciones, para pasar los cortes, … saber más