Ataque de pánico

El ataque de pánico es la manifestación de la ansiedad en su forma extrema. Parece que sobreviene como de la nada, y se caracteriza por un miedo intenso y repentino, que se inicia bruscamente y que alcanza su máxima intensidad en 10 minutos. Suele ir acompañado de palpitaciones bruscas, sudoración, temblores, opresión en el pecho, mareos, sensación de irrealidad, etc. La persona suele sentir que va a perder el control o que la muerte le sobreviene. Esto genera tal sensación de ansiedad y miedo, que el temor a sufrir un nuevo ataque de pánico inunda sus vidas.

Este es el caso de Félix, atleta profesional. Tras un año muy duro de entrenos y competiciones del más alto nivel, sufrió un ataque de pánico repentino.

¿Por qué se suelen producir? Hay teorías que hablan de cierta predisposición biológica, pero también es cierto que el ataque o crisis de angustia suele aparecer tras etapas de una alta ansiedad o en las que la persona ha llevado un ritmo frenético. En estas situaciones, se produce el fenómeno de la hiperventilación, lo cual precipita el ataque de pánico.

Todos hemos visto alguna película en la que el pasajero, con miedo a viajar en avión, termina respirando dentro de una bolsa de papel. En situaciones de miedo o ansiedad, el cuerpo inicia una cadena de reacciones fisiológicas para prepararnos ante aquello a lo que nos tenemos que enfrentar. Biológicamente tiene sentido que cuando éramos hombres primitivos, respiráramos para coger ese oxígeno que necesitan los músculos cual combustible para salir corriendo si un león me va a atacar. El cuerpo reacciona igual actualmente, aunque la amenaza percibida no nos pida salir corriendo. Cuando respiramos más de la cuenta, reducimos la cantidad de CO2 que hay en la sangre y justo ese CO2 es el encargado de regular la frecuencia respiratoria. Por tanto, al tener demasiado, se manda una señal al cerebro que dice: “deja de respirar, ya tienes demasiado oxígeno”. La persona percibe una sensación de ahogo, que es interpretada como señal de asfixia y muerte inminente. Aterrador.

A partir de ahí es normal tener miedo, y la persona comienza a auto-vigilarse. Cualquier síntoma físico, aunque sea normal es evaluado como una señal de que el ataque puede ocurrir de nuevo. Generalizar es muy sencillo, y ya cualquier sensación es temida, anticipándose que el ataque puede venir cuando menos uno se lo espere. Es el miedo al miedo. Esto, obviamente, produce ansiedad y lleva a la hiperventilación, lo cual es fácil que desencadene otro ataque de pánico. Un círculo vicioso. La persona tienda a evitar o huir de situaciones o lugares en los que crea que el ataque puede ocurrir de nuevo.

206_articulo164_ideal_ataque_panico_2

Enfrentarse a los ataques es el primer paso. Saber que se pasa miedo, pero no lleva a la muerte ni a ninguna consecuencia catastrófica es fundamental. Aprender a relajarse, a no anticipar, a racionalizar los pensamientos negativos también te ayudará y está en tu mano.

Descárgate el artículo:

 

Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada

Post relacionados

#ÁnimoTito: cuando el cáncer se cruza en el camino

Este ha sido uno de los hashtag más tuiteados y de los temas más comentados desde que la semana pasada se anunciara que Tito Vilanova dejaba su cargo como primer entrenador en el Fútbol Club Barcelona para centrarse en la lucha contra un cáncer que viene arrastrando desde 2011. Hoy toca hablar de todos los … saber más

Partido a partido

El Atlético de  Madrid se ha llevado la Liga bajo este lema. Simeone ha centrado a sus jugadores en el presente, en el hoy, en el ahora y a partir de ahí, ¡a trabajar! En deporte pecamos de ser “resultadistas” en exceso centrándonos no en el proceso, sino en la meta. Y a la meta … saber más

Tú puedes ser tu mayor enemigo

¿Quién no ha sentido esto alguna vez? No hay nada ni nadie que nos impida lograr aquello que nos proponemos y sin embargo, al final fracasamos y dejamos escapar esa oportunidad, ese sueño. Y lo peor, es que esta tortura se repite. Tenemos el talento, los conocimientos, las habilidades, la situación ideal… y la cabeza … saber más

Entrenador sin psicología... Costurera sin hilo.

Cocinero sin sartén o mago sin varita. Mil ejemplos podríamos poner para ilustrar la misma idea: hay herramientas que son imprescindibles en cada profesión. Y en el deporte, ya no vale solo con saber de técnica, táctica o preparación física. El entrenador ha de disponer de herramientas de psicología si realmente quiere hacer su trabajo … saber más

Mi pareja tiene problemas de erección

Técnicamente, estamos hablando de disfunción eréctil y al igual que la eyaculación precoz, puede ocurrirle a cualquier hombre en algún momento de su vida. Un “gatillazo” ocasional no es una disfunción eréctil. Para hablar de disfunción propiamente dicha, tendríamos que estar ante la imposibilidad de conseguir o mantener una erección que posibilite el coito en … saber más

Autolesiones en adolescentes, cómo ayudarles

La adolescencia es un periodo de transición, algunas veces difícil, marcado por cambios físicos, emocionales y sociales que pueden suponer un gran desafío para los adolescentes y la propia familia. Uno de los problemas más preocupantes son las autolesiones. Aunque no se trata de un problema bastante frecuente, debido a la gravedad, dejamos en este … saber más