Cómo hacer que tus hijos se porten bien

Ahora que nuestros hijos terminan el cole, empiezan las dudas de los padres a cerca de qué hacer con todo ese tiempo libre y cómo mantener el orden y la disciplina que el colegio y los deportes dan. Además, en el verano, solemos estar más relajados, las rutinas cambian y eso puede influir en el comportamiento de nuestros hijos: se vuelven algo más alocados, rompen sus horarios con mayor facilidad o incluso empiezan a mostrarse más desobedientes.

Hay otros niños que ya empiezan a mostrar esos problemas de conducta durante el año y los padres necesitan buscar soluciones para que este problema no vaya a más. En este artículo, te propongo un método sencillo para empezar a cambiar el comportamiento de tu hijo, fomentando aquellas conductas que están bien y reduciendo las indeseables.

Imagina que tienes 4 cajas. Cada conducta de tu hijo puede meterse en uno de ellas. Hay muchos comportamientos que tu hijo realiza a lo largo del día; unos que están mejor, otros más regular y otros que están muy mal. Seguro que muchos de nosotros coincidimos a la hora de juzgar qué está bien y qué está mal pero está claro que a la hora de educar a tu hijo tú decides cómo quieres hacerlo. Veamos cómo son estas 4 cajas:

  • Caja roja: es la caja del peligro o de lo realmente inaceptable. Son esas conductas que pueden hacer que tu hijo se ponga en peligro, como cruzar sin mirar la calle o golpearse cuando se enfurece; o haga daño a otros. En esta caja también se incluyen comportamientos que no vamos a tolerar de ninguna de las formas. Suelen estar muy relacionados con nuestros valores fundamentales. Por ejemplo, faltar al respeto o el insulto verbal.
  • Caja verde: es la caja de todo lo que tu hijo hace bien o casi bien, incluidas conductas que ves tan normales y obvias que incluso tú has dejado de darles valor, como que meta el zumo de naranja en el frigo tras el desayuno o que se prepare la mochila del futbol. También estarán sus grandes logros, por supuesto.
  • Caja amarilla: se encuentran aquellas conductas indeseables de tu hijo, aquello que quieres cambiar. Aquí metemos malas contestaciones, que desobedezca alguna orden, chinche a su hermano o deje sin recoger sus zapatillas.
  • Caja blanca: esta caja está vacía. La llenaremos con aquellas conductas en las que nos vamos a centrar en cambiar -caja amarilla-. Tienes que tener en cuenta que no puedes cambiar a la vez todo lo que no te gusta de tu hijo. Piensa en cuando tú has intentado cambiar: poco a poco se consigue, de golpe es imposible, ¿verdad? Así que en la caja blanca sólo habrá una conducta a la vez.

197_articulo155_ideal_hijos_porten_bien

¿Qué hay que hacer con cada caja?:

  • Caja roja: estas son las conductas que van a tener consecuencias. No vamos a hablar de castigos, si no queréis, que la palabra tiene connotaciones negativas. Pero estaréis de acuerdo conmigo en que la vida te da consecuencias si no actúas correctamente. Si dejas de ir al trabajo, igual te despiden, verdad? Nuestros hijos también tienen que aprender que esto es así. Así que si tu hijo se pone en peligro o hace algo realmente mal, debes aplicar una consecuencia. Recuerda mantener la calma y no descargar tu furia en ese momento. Es momento de que tu hijo aprenda, no de que lo humilles.
  • Caja verde: refuerza todas estas conductas. Está demostrado que los niños aprenden más cuando nos centramos en lo que hacen bien. A veces pasamos tanto tiempo regañando al niño que este solo percibe que todo lo hace mal, así que… ¿para qué portarse bien?
  • Caja amarilla: empieza por la conducta que crees que es más fácil de cambiar. Esa pasará a la caja blanca. El resto de conductas tienen que ser ignoradas. Tu objetivo es empezar a cambiar la dinámica negativa. Poco a poco, conseguirás más cosas. Ármate de paciencia porque aunque tu hijo esté haciendo algo mal o que te moleste, no puedes decir nada, ¡ni gesticular, ni resoplar! Ignorar es hacerlo completamente.
  • Caja blanca: esta es la conducta en la que nos vamos a centrar para cambiar. Aquí centrarás tu atención y pedirás el cambio a tu hijo, insistirás y por supuesto, reforzarás cuando lo haga bien. Una vez que esa conducta ya sea normal en tu hijo, meterás en la caja blanca una nueva y ¡vuelta a empezar!

Seguro que con este método consigues fomentar las conductas positivas de tu hijo. Hacerlo no siempre es fácil, puedes acudir a un profesional con las dudas que tengas, pero lo que sí te aseguro es que la recomenpensa merece la pena!

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zrpsicologos.es
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada

Post relacionados

Hafefobia: el miedo al contacto en época de coronavirus

Según el DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) una fobia específica está dentro de los llamados trastornos de ansiedad. En la fobia específica se da un miedo intenso y persistente que es excesivo o irracional y es desencadenado por la presencia o anticipación de objetos o situaciones específicos: animales, lugares cerrados, alturas, … saber más

El poder de adaptarse al cambio

Dicen que el éxito depende más de la capacidad de adaptarse al cambio que, a veces, de la persistencia en su máximo extremo. Y a mí esta afirmación me recuerda a lo que pasa en el deporte: uno tiene su estrategia planificada, ha estudiado al rival, sus características, cómo se comporta y de repente… empieza … saber más

Motivación positiva versus motivación negativa

Todos creemos que hay una sola forma de motivación y esa es la positiva. Hablamos de que los jugadores no están motivados o de que tal o cual entrenador es un buen motivador porque pone un vídeo inspirador o da un gran discurso. La motivación va mucho más allá y tiene múltiples formas, incluso la … saber más

5 libros esenciales sobre educación infantil

Sin lugar a dudas, los libros son herramientas sumamente poderosas para aprender y poner en práctica cuestiones que nunca antes nos habían enseñado. Herramientas que no solo ayudan en la difícil labor de ser padres, sino que aportan a los niños una enseñanza adaptada a su edad a través de historias que facilitan la comprensión … saber más

Influencia de los demás en la mejora o empora del rendimiento

Un ciclista corre más acompañado, que en solitario. Un runner no deja de ir a correr si tiene un grupo con el que queda cada mañana. La presencia de otras personas puede aumentar y mejorar el rendimiento. Solemos dar más de nosotros cuando hay alguien mirando. Este fenómeno se conoce como facilitación social. Este hecho … saber más

Como superar una ruptura cuando todavía se ama

Si te acaban de dejar y aún amas, te estarás preguntando: ¿cómo es posible que esto haya ocurrido?, ¿cómo no lo vi venir?, ¿cómo no me di cuenta de que esto iba a llegar?, ¿tengo yo toda la culpa?, ¿podría haber hecho algo para que esto no ocurriera?, ¿volverá a mi lado?… Un cúmulo de … saber más