Respiración abdominal para controlar el estrés

El arousal, el nivel de activación que tiene mi cuerpo a la hora de competir, fue el tema que tratamos la semana pasada. Es frecuente que ante una situación tan importante para nosotros, nuestra activación aumente más de la cuenta. La respiración abdominal es una de las estrategias que puedes utilizar para regular esta activación y entrar en el punto óptimo y dar lo mejor de ti.

La forma natural de respiración es la que conocemos como respiración diafragmática o abdominal.

Si observas a un bebé, podrás comprobar cómo su respiración es lenta y utiliza el abdomen hinchándose éste al tomar aire. Sin embargo, como una forma más de adaptarnos al estrés, cambiamos nuestro patrón de respiración natural y lo hacemos de forma más rápida y utilizando el tórax.

Con la respiración torácica pueden ocurrir dos fenómenos: que no tomemos el suficiente aire o que tomemos demasiado. Cuando el oxígeno que hay en la sangre en insuficiente, la sangre no puede oxigenarse ni deshacerse de los productos de desecho, por lo que el organismo se va intoxicando lentamente. Por otra parte, puede ocurrir que tomemos más aire del que necesitamos. Normalmente ya no necesitamos emitir una respuesta de lucha o huida cuando estamos en una situación estresante, por lo que el resultado es un exceso de oxígeno y dióxido de carbono en nuestra sangre. Es la hiperventilación. Los síntomas asociados son mareos, dolores de cabeza, sensación de falta de aire (algo paradójico, lo que ocurre es que como tenemos más oxígeno del que necesitamos, se envía una orden a nuestro cerebro para que deje de tomar tanto aire), entumecimiento de los miembros y palpitaciones. Podemos sacar, por tanto, la conclusión de que la respiración torácica no es la ideal. Para regular el nivel de activación debemos volver a nuestro patrón natural de respiración, con el que llenamos de aire todos los pulmones de forma lenta y pausada. De esto se encarga la respiración abdominal o diafragmática.

El diafragma separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal. Es una lámina muscular con forma de cúpula que sirve de plataforma a los pulmones. Cuando tomamos aire, el diafragma desciende y los pulmones se llenan completamente de aire. Al espirar, el diafragma se relaja y vuelve a su posición original haciendo que los pulmones expulsen el aire al exterior.

Con la respiración torácica, solo llenábamos de aire la parte superior de los pulmones. Utilizando la respiración abdominal permitimos que éstos se llenen por completo.

Para aprender esta técnica, te aconsejamos que tomes una posición cómoda y relajada. Comienza practicando tendido en la cama y a medida que la domines, podrás practicar en posturas cada vez más difíciles (sentado, de pie, caminando…).

Es fundamental que el ritmo de respiración esté ajustado a tus necesidades. Si en algún momento notas falta de aire, haz una respiración profunda, mantenla unos segundos, expulsa todo el aire lentamente por la boca y comienza de nuevo el procedimiento.

A medida que vayas ajustando esta respiración a tu propio ritmo y lo practiques, notarás los beneficios de relajación que trae consigo.

Practica la respiración a diario (al menos unas 3 o 4 veces al día, durante unos 5 o 10 minutos) y a medida que la vayas haciendo tuya, podrás practicarla en momentos previos a la competición.

214_articulo171_ideal_respiracion_abdominal1
 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA

Post relacionados

Aunque tengas miedo, ¡hazlo!

Este artículo, comienza recordando a Karl Wallenda, famoso equilibrista que murió a los 73 años de edad cuando cruzaba un alambre tendido entre dos edificios a 37 metros de altura. Se dice, que Wallenda destacaba por su seguridad y confianza en su habilidad como acróbata, pues realizaba sus hazañas sin red que le protegiera de … saber más

Convence

Una imagen vale más que mil palabras y un acto, un millón de ellas; sin embargo, frecuentemente nos encontramos con ocasiones en las que la palabra es la única herramienta que tenemos a nuestra disposición para convencer a los que hay a nuestro alrededor. Una charla motivacional, un negocio, una propuesta, un discurso en nuestro … saber más

Misión, visión y objetivos

Son tres pilares básicos sobre los que se asienta la filosofía de una empresa y que guían su forma de proceder y su estrategia en el mercado competitivo. ¿Podríamos usar esta idea como personas o deportistas? Al igual que en el mundo de las organizaciones, el deporte de base o de élite, se basa en … saber más

Propósitos de Año Nuevo

Todos los años el mismo ritual y todos los años el mismo abandono. A lo mejor tu eres de los atletas que se propone este año entrenar más duro, o el tenista que promete tomarse los entrenamientos más en serio, o eres el entrenador que jura y perjura que este año, ¡motivará como nadie a … saber más

Año Nuevo: nuevos objetivos

¿Por qué fracasan los propósitos de Año Nuevo? ¿Por qué, quizás, ya a estas alturas ni hemos empezado a cumplir un solo día aquello que nos propusimos?   Todos tenemos buenas intenciones, pero con eso no basta. Si realmente quieres iniciar un cambio en tu vida lo primero que debes plantearte es: ¿Por qué quiero … saber más