Presionas a tu hijo si…
- Primas el resultado ante el rendimiento: el deporte gira en torno a puestos, puntos y clasificaciones, pero especialmente, en etapas de formación no podemos perder de vista que el deportista está aprendiendo no solo a practicar su deporte, sino a jugar en la vida: el esfuerzo no siempre trae el éxito, hay que sobreponerse a la caídas, o tener una cabeza fría para saber competir. Ahora es más importante el “cómo lo hago” (rendimiento) que el resultado.
- Analizas su partido como un entrenador y le dices continuamente lo que debería haber hecho. La conversación después de una competición no gira en torno a qué bien te lo has pasado viéndolo jugar o a si él ha disfrutado. Analizas cual periodista deportivo punto a punto las jugadas, y por supuesto, en tu crónica, señalas los errores y obvias los aciertos.
- Le pides más de lo que objetivamente puede dar: que nuestro hijo no llegue a lo más alto a veces es visto por los padres como un fracaso propio. Exigir por encima de las posibilidades reales del niño no le va a ayudar a crecer, sino que le va a hacer sentir desconfiado e incapaz.
- No sabes controlar tus emociones: en cada golpe que falla, se te cambia la cara; en cada balón que le roban, gritas como un energúmeno. Si tú estuvieras jugando, lo sentirías diferente. Pero, ¿quieres saber por qué nos ponemos tan nerviosos en las gradas? Porque lo que ocurre en el campo no depende de nosotros. Y las personas, llevamos fatal eso de no tener el control de la situación.
- Le recuerdas lo que le sale mal antes de la competición en un intento de que esté pendiente y concentrado, pero entrar en el campo recordando lo que puede salir mal, psicológicamente no ayuda.
- Apoyas en exceso desde la grada y eres el padre al que más se le oye. Lo vas a desconcentrar y, en algunos casos, avergonzar.
- Inculcas competitividad: ganar no lo es todo, y no se lo hagas ver así, pues si no, ante la derrota, se sentirá más frustrado.
- Fomentas su motivación negativa en lugar de la positiva. Es decir, tu hijo se esfuerza en su deporte más por evitar lo negativo (tus enfados cuando pierde, que el entrenador le regañe si no está puntual) que de centrarse en lo positivo que obtendrá en su deporte.
- Presumes de tu hijo delante de él. Se nos olvida que tienen oídos, aunque sean muy pequeñitos. Y cuando te oye ir diciendo a tus amigotes que tu hijo es el mejor del mundo, le estás poniendo un estándar que no siempre podrá mantener. Más que nada porque antes o después todos fallamos, recuerda.
- No tienes en cuenta sus sentimientos o ridiculizas lo que siente: aunque para ti no sea importante, para él lo que está viviendo en su presente es lo más. Déjalo que llore si lo necesita o está triste.
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA

Contenido supervisado por Zoraida Rodríguez, directora de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología.
Zoraida es una psicóloga sanitaria especializada en adultos desde 2005, con experiencia en temas como dependencia emocional, pareja, autoestima, depresión, trastornos de ansiedad y TOC, apoyo a la infertilidad y opositores. Además, cuenta con una acreditación en psicología deportiva y ha trabajado con equipos y deportistas de diferentes disciplinas. Actualmente trabaja en su propia consulta en Granada, involucrada en proyectos interesantes y entregando lo mejor de sí misma para ayudar a sus pacientes a lograr sus metas. Colegiada nº AO05484.
Post relacionados
Empezamos a hacer deporte por diferentes motivos: prevención de la salud, perder peso, por gusto, por relacionarnos con gente, por el culto al cuerpo, etc. Muchos abandonan antes de los tres meses con excusas como no tener tiempo. Otros en cambio encuentran en el deporte una fuente de placer y satisfacción. Esto se debe a … saber más
Estamos todos deseando que llegue el ansiado verano. Cansados de trabajar, de entrenar o de la rutina diaria, anhelamos ese paréntesis en el que podamos disfrutar de unas merecidas vacaciones en pareja o con nuestra familia. Pero lejos de ser un espacio de paz y calma, a menudo se convierten una crisis para la pareja … saber más
Los niños pueden manifestar en forma de rabietas la frustración por aquello que desean conseguir y no pueden. Es a los dos años cuando estas empiezan a aparecer y es crucial tener herramientas para poder gestionarlas de manera eficaz y que no se incrementen de manera disfuncional. Desde el análisis de la conducta, una rabieta … saber más
La relación con los pequeños deportistas exige una formación completa y multidisciplinar. Entrenador, educador, profesor, modelo, referente… Términos que se cruzan y forman un todo que contribuye en la formación del niño. Lejos de las teorías y las costumbres clásicas, la labor del entrenador no se circunscribe a la mera enseñanza de conceptos técnicos o … saber más
La vida está llena de momentos en las que debemos tomar una decisión. Nunca es una tarea sencilla ni un camino exclusivamente con dos alternativas. Existen millones de opciones, de matices, de aspectos a considerar que pueden hacer de la toma de decisiones algo tan complicado como encontrar una aguja en un pajar. Y lo … saber más
Es cierto que aún la psicología deportiva se centra casi exclusivamente en deporte de alto rendimiento. El fútbol casi que lo empaña todo. No es siempre viable que por presupuesto, un club incluya a este profesional; y este motivo, junto con aún el desconocimiento de nuestra labor, dificulta nuestra inclusión dentro del staff técnico de … saber más