Dejar escapar el sueño o ir en su busca

Mi primer tweet decía: “Si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque tus circunstancias son las de siempre. ¡Empecemos a cambiar circunstancias!”. El deporte es un gran ejemplo de quienes luchan por sus sueños, ocurra o lo que ocurra al final, o de quienes los dejan escapar.

Este domingo Alonso nos ha mantenidos a todos en vilo pegados al televisor queriendo atrapar ese sueño, difícil, pero posible. Qué grande su frase: «hemos luchado hasta el final en una carrera en la que ha pasado de todo». Y podría haber pasado lo mejor: hacerse con el Mundial. Pero algo estaba claro: si no se tienen grandes sueños, se creen en ellos y se persiste para conseguirlos, tus circunstancias no cambian.

Y parece que la cara contraria de la moneda está en el Real Madrid. Muchas voces dudan de la posibilidad de conseguir la Liga. Será más o menos difícil, pero la toalla no se puede tirar en la jornada 13: ni por lo jugadores, el entrenador, el Club, la afición ni la prensa.

Los mayores enemigos de nuestra mejora son la zona de confort y lo que yo llamo, la visión del catalejo.

Nuestra zona de confort es aquella en la que estamos “a gustito”; son nuestras costumbres y nuestra rutina, nuestra vida predecible que hace que nos sintamos seguros. La zona de confort son la misma forma de competir, las mismas jugadas; o en nuestro caso, los mismos amigos, los mismos bares, los mismos clientes a los que llamar. Buscar esa zona de seguridad nos ha ayudado a sobrevivir y a no ponernos en peligro. No es fácil salir de la zona de confort, supone un esfuerzo y, constante, pero es que si no salimos de ahí, no cambiará nuestra suerte.

La visión de catalejo lo que hace es dirigir nuestra mirada solo hacia determinados aspectos de la realidad que de alguna manera concuerdan con aquello que esperamos encontrar. Imagina que estás naufragando en un barco y usas un catalejo, miras hacia delante con él, ¿y qué ves? ¡Agua! Si no lo mueves, no podrás ver la isla que aguarda tu espera. Muchas veces, cansados de nuestra suerte, usamos ese catalejo solo para ver el agua, lo que esperamos ver (lo difícil que es alcanzar el sueño) y se nos olvida que hay que buscar la isla. Y os digo que la hay, por pequeña que sea.

Este domingo Alonso ha luchado por cambiar circunstancias, ha arriesgado y aunque la jugada no le haya salido como él esperaba, ahora se sentirá, seguramente, más fuerte, valiente y confiado para afrontar sus futuros retos.

Retomo mi frase del inicio de este artículo: “Si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque tus circunstancias son las de siempre. ¡Empecemos a cambiar circunstancias!”
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa PARA IDEAL GRANADA

 

Deja una respuesta

Post relacionados

Para qué sirve la tristeza

Si preguntáramos a nuestros conocidos y amigos cuál es la emoción que menos desean tener y de la que antes quieren desprenderse cuando la sienten, la mayoría de ellos dirían que esa emoción es la tristeza. Es más, tampoco nos gusta verla y es frecuente que cuando nos encontramos a alguien triste, evitemos a esa … saber más

Respiración abdominal para controlar el estrés

El arousal, el nivel de activación que tiene mi cuerpo a la hora de competir, fue el tema que tratamos la semana pasada. Es frecuente que ante una situación tan importante para nosotros, nuestra activación aumente más de la cuenta. La respiración abdominal es una de las estrategias que puedes utilizar para regular esta activación … saber más

Motivación positiva versus motivación negativa

Todos creemos que hay una sola forma de motivación y esa es la positiva. Hablamos de que los jugadores no están motivados o de que tal o cual entrenador es un buen motivador porque pone un vídeo inspirador o da un gran discurso. La motivación va mucho más allá y tiene múltiples formas, incluso la … saber más

Martes 13: psicología de la superstición

Hoy, martes y 13, es un día al que muchos le tienen cierto respeto, como poco, y gran terror, como mucho. De hecho, para éste último hay hasta nombre: “trezidavomartiofobia”. El origen de esta superstición viene desde teorías que hablan de los vikingos, hasta que 13 eran los invitados a la Última Cena de Jesucristo; … saber más

Me enfado demasiado

Todo el mundo se pone furioso de vez en cuando. De hecho, tan común es esta emoción, que tenemos numerosas formas para describirla: irritación, furia, ira, molestia, enojo… Lo malo es cuando lo numeroso no son la cantidad de sinónimos que existen sino las veces que la sentimos. Hay personas que se enfadan continuamente. La … saber más

Objetivos: cómo llegar a ellos

¿Has trabajado en tus objetivos a largo plazo?, ¿has visualizado el final del camino? Claudia sí lo ha hecho, y estos fueron sus resultados: – En el área deportiva, Claudia necesita afrontar los partidos de competición con tranquilidad, ya que sus nervios actuales la paralizan y casi siempre pierde aunque se enfrente a rivales más … saber más