Confianza y autoestima altas: beneficios

Siempre hablamos de lo importante que es trabajar sobre la confianza. Aumentarla y como potenciarla, generan ríos de tinta; pero, ¿alguna vez nos hemos preguntado qué beneficios tienen las personas con una gran confianza en sí mismos? ¿Por qué merecería la pena iniciar un proceso para potenciar esa autoestima?

Confianza y autoestima son dos palabras que solemos usar indistintamente. Sin embargo, vamos a diferenciar una de otra. La autoestima la podemos definir como el valor que nos damos a nosotros mismos; de forma sencilla, se resume en “cuánto nos queremos”. La confianza hace referencia a cuán capaz una persona se cree de hacer aquello que se propone. Ambas van de la mano y se necesitan la una a la otra.

¡Veamos si te identificas!

Si tu autoestima es alta:

  • Tienes claro cuáles son tus fortalezas. Reconoces tus puntos fuertes y les sacas partido, aunque no por ello, dejas de trabajarlos. Quien tiene una autoestima alta, sabe recibir cumplidos y halagos. Quien tiene una baja autoestima suele sentir vergüenza, incluso cree que no los merece.
  • Aceptas que los errores son parte de la vida. Sabes que tienes derechos a cometerlos. Cuando lo haces, no te martirizas por ello, te perdonas y te responsabilizas buscando una forma de enmendarlo.
  • Por tanto, la alta autoestima lleva a una aceptación total. Sabes que vales sólo por ser persona y que tu conducta (ya sea error o acierto) es eso, una conducta, y no es tu identidad.

Cuando te valoras a ti mismo, es más fácil que tu confianza sea alta. Y el deporte, que es todo competición, como la vida, necesita que la confianza sea fuerte para enfrentarse a todos los retos que se nos presentan. Si tienes una buena confianza en ti mismo:

  • Te planteas objetivos desafiantes y luchas por conseguirlos. Como crees en sí ­­ y en qué conseguirás tu meta, te esfuerzas hasta el final a pesar de las dificultades.
  • Te levantas tras los errores o los fracasos, pues no los interpretas como una catástrofe. Los ves como parte del juego. No son tú. Eso es una gran ventaja. Normalmente, en deporte, nos encontramos que tras varios fracasos, el deportista suele sacar la conclusión de que no es bueno y que debería abandonar su deporte.
  • Por tanto, sueles alcanzar tus metas más a menudo.
  • Eres más creativo. Sin el miedo a ser juzgado y creyendo en tu propio potencial, es más fácil buscar soluciones o formas diferentes de hacer las cosas.
  • Las relaciones con otras personas son más satisfactorias. Respetas a los demás, pero sabes poner límites, defendiendo tus derechos y haciéndote respetar también.

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Estos y otros más, son los beneficios de tener una buena autoestima y confianza. Merece la pena trabajar para ello, ¿verdad? En mi opinión, la mejor razón es la satisfacción y la tranquilidad de vivir a gusto contigo mismo. La aceptación plena, es sin duda, el mayor beneficio.

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