Cóctel de desconfianza

Viértase un buen chorreón de «observa solo tus errores» y deja de lado cada acierto que lleves a cabo (porque ese, sin duda, es sólo producto de la suerte). Incorpora siempre después de cada error un buen chorreón de autocritica de forma constante. Añade una buena cantidad de desvalorización y remueve bien fuerte. Para terminar, no olvides sobrevalorar mucho la opinión de los demás. Y ahora, ¡agita una y otra vez, dale vueltas a todos esos pensamientos y nunca dejes de remover! ¿El punto final? Pon la guinda buscando siempre la perfección, pues nunca nada estará lo suficientemente bien.

Llévalo siempre contigo y verás como amarga tu existencia cada día un poquito más.

¿Porque estos ingredientes?

  1. Observa solo tus errores y obvia tus aciertos. La persona con falta de confianza tiene una atención selectiva hacia aquello que de alguna manera le confirman su mayor miedo: que se ha equivocado, lo cual significa que no tiene valía. En su frente, tienen una etiqueta que reza bien claro: «incompetente», «inútil», «eres un desastre». Hay veces que nosotros mismos somos los que la hemos fijado bien fuerte a muestra cabeza; otras, han sido los demás los que a base de repetírnosla una y otra vez, han hecho que terminemos por creérnosla. Pero está claro, que nadie quiere ser ese tipo de etiquetas, y tanto miedo tenemos a confirmarlas que paradójicamente nuestra atención se dirige solo a buscar pruebas de la misma.
  2. Autocríticate: una vez que cometes el error o las cosas no te salen como esperabas, ¡aquí viene tu amiga la critica!: «¿cómo has sido tan tonto de caer en esto?», » deberías haberlo hecho mejor», «Dios, ¡qué vergüenza!, ¿qué pensaran los demás de ti?».
  3. Desvalorízate: si por casualidad, se te ocurre hacer algo a derechas, ¡vayas a darte una palmada en la espalda! ¡No, no, no! ¡De eso nada!: Era tu deber, tu obligación… Es lo que se espera de ti y no tiene valía ninguna el esfuerzo que le has tenido que poner.
  4. Sobrevalora la opinión de los demás: por si no tenemos suficiente metralla para este coctel explosivo, procura darle mucho, pero que mucho, valor a la opinión de los demás. Cada palabra que emitan por su boca… ¡Pura cátedra! Ellos tienen razón si opinan que lo has hecho mal; la opción que sea cuestión de gustos, no tiene cabida.
  5. Vive en continua perfección: porque tendrás que compensar todo lo que haces mal, ¿no? Exígete cada día más. Y si aprendes, avanzas y creces, recuerda: es tu deber. Ahora toca seguir haciéndolo aún más perfecto, hasta el infinito y mas allá.
  6. Rumia, rumia mucho: no pares de vueltas a todo esto, no te des un respiro, vayamos a que empieces a sentirte algo bien.

Dicen que para la resaca hay remedios caseros o complejos vitamínicos que te ayudan con ella. Yo contra este cóctel de desconfianza tengo algunas recetas para empezar a quererte un poquito más. ¿Te animas a probar un sorbito?

 

@ZoriPsicologa para IDEAL Granada

Post relacionados

El síndrome del cuidador

En la actualidad, encontramos que España es uno de los países con mayor población de edad avanzada de Europa. En la mayoría de los casos, el envejecimiento supone requerir de una serie de apoyos en algunas de las actividades de la vida diaria, entre otras. Aparte de la edad, hay otros muchos factores que pueden … saber más

Para qué sirve la tristeza

Si preguntáramos a nuestros conocidos y amigos cuál es la emoción que menos desean tener y de la que antes quieren desprenderse cuando la sienten, la mayoría de ellos dirían que esa emoción es la tristeza. Es más, tampoco nos gusta verla y es frecuente que cuando nos encontramos a alguien triste, evitemos a esa … saber más

Autolesiones en adolescentes, cómo ayudarles

La adolescencia es un periodo de transición, algunas veces difícil, marcado por cambios físicos, emocionales y sociales que pueden suponer un gran desafío para los adolescentes y la propia familia. Uno de los problemas más preocupantes son las autolesiones. Aunque no se trata de un problema bastante frecuente, debido a la gravedad, dejamos en este … saber más

¿Qué tipo de entrenador eres?

¿Te has preguntado alguna vez qué tipo de liderazgo ejerces con tu equipo o con tus deportistas? Eres un entrenador autoritario si: Eres el que toma todas las decisiones sin pedir opinión a tus jugadores y además, esperas que esas decisiones sean obedecidas por encima de todo. Cualquier pregunta, o sugerencia, la interpretas como un … saber más

Psicología deportiva de alto rendimiento

Al igual que el objetivo varía según el nivel de competición en el que el deportista se encuentre, la psicología se adapta igualmente a este objetivo. Así, en el deporte de base, la psicología deportiva ayudará al deportista a trabajar unos valores como el compañerismo, el trabajo en equipo, a saber adaptarse a las exigencias … saber más

Arousal: el nivel óptimo de activación

Todo deportista sabe que no puede entrar a competir ni muy tenso, ni muy relajado. Buscar ese nivel óptimo de activación que te permita darlo todo sin que los nervios se apoderen de ti o caer en el exceso de relajación, suele ser complicado para el deportista.   El arousal es como un termostato que … saber más