Características de una relación con una pareja manipuladora

Rasgos comunes de parejas manipuladoras

Cuando hablamos de maltrato psicológico solemos pensar en los extremos. Creemos que son cosas solo de las noticias, algo que está muy lejos de que ocurra a nuestro alrededor y menos aún que nos pase a nosotros. Sin embargo, en mi consulta es frecuente ver relaciones rotas en las que es obvio que la pareja ha sido manipuladora y tóxica. También llega hasta nuestra clínica personas deprimidas y con un nivel de ansiedad altísimo inmersas en una relación con maltrato psicológico.

¿Cuáles son los rasgos comunes de las parejas manipuladores?

  1. Encanto adictivo: al principio, por supuesto. Este tipo de parejas suelen ser personas con un alto potencial de atracción. Tiene características que solemos admirar en la sociedad: seguras, con mucha confianza, extrovertidas, en fin, una personalidad arrolladora. Son altamente idealizables. Pero esto es sólo una máscara.

  2. Buscan una persona más dependiente: son personas que siempre han tenido parejas más sumisas, que no les lleven la contraria (o al menos no demasiado). Incluso sus relaciones sociales siguen este patrón.

  3. Controladoras: característica que se confunde con un exceso de interés por la pareja. Quieren saber en todo momento cómo estás, con quién, por qué te echan tanto de menos… Pero cada vez el control es mayor, hasta que el control se empieza a convertir en prohibición. La prohibición comienza como una petición sutil (“No te pongas este vestido que solo yo quiero vértelo así de ajustado”) y termina con una amenaza (“Como salgas por esa puerta y vayas con tus amigos, no vuelvas a entrar”).

  4. Aíslan a la pareja: la quieren en exclusiva para ellos. Empiezan a alejarla de familiares y amigos y cada vez ésta se siente más sola y desconectada de su círculo social y de apoyo; lo cual también dificulta darse cuenta de lo que está pasando realmente en su relación.

  5. Son autoritarias: este tipo de parejas suele trasmitir sus deseos cómo órdenes, sin respetar los deseos de la otra persona. Carecen por completo de asertividad.

  6. Psicológicamente inflexibles: nada puede salirse de sus esquemas. O ves, haces y dices las cosas cómo él o ella creen que son correctas o estarás completamente equivocado, y te lo hará saber, ¡vamos que si te lo hará saber! Suelen percibir la realidad en términos de blanco o negro,es decir, o estás con ellos o contra ellos.

  7. Chantajistas: usan este chantaje como una forma de control y por supuesto, de manipulación. Son especialmente hábiles en hacer creer a la otra persona que la culpa de los problemas son ellos.

  8. Se sienten ofendidas fácilmente.

  9. Altibajos emocionales: cambian de humor de un momento a otro. Del amor más intenso pasan a la cólera más desgarradora. Suelen ocurrir cuando se siente, como hemos dicho antes ofendidas o contrariadas en sus esquemas.

  10. No aceptan las críticas pero siempre critican (normalmente en tono humillante).

  11. De hecho, son especialmente crueles. Tienen un don especial para atacar donde más duele, para dar golpes bajos cuando le es de su beneficio.

  12. Hacen falsas promesas: especialmente tras haber dado rienda suelta a su ira y haber humillado a la pareja.

  13. Falta de inteligencia emocional: no son capaces de empatizar con la otra persona, con nadie en general. Igual que no saben ver en el corazón del otro, tampoco lo hacen en el suyo. No son conscientes de sus estados emocionales. El arrepentimiento y la culpa es de otra galaxia para ellos. De hecho, para ellos, el fin justifica los medios. No se detienen ante nada.

  14. Son mentirosas: tanto para halagar a la víctima como para ocultar sus errores. Son personas que suelen decirle a su pareja que son las únicas, las mejores en el mundo, tanto que cuesta creerlo. Por otro lado, pondrá todas las excusas y mentiras necesarias para ocultar aquello que no desee airear.

  15. Se hacen la víctima: una de sus especialidades, sobre todo, cuando han sacado todas sus armas para hacer daño. Buscarán la manera de hacerte ver que tú fuiste quien lo provocó y que él o ella no es merecedor de lo que le está sucediendo.

Post relacionados

No vendas la piel del oso

Eso es justo lo que hicieron ayer los seguidores de la UD Las Palmas: viendo ya a su equipo en Primera, invadieron el campo, el árbitro tuvo que parar el partido y los jugadores (de ambos equipos) vieron interrumpida su competición. El qué hubiera pasado sin esta invasión es un misterio, pero el resultado final … saber más

Malos tratos: síntomas

Por desgracia los malos tratos están de actualidad. Lo vemos en el telediario, lo leemos en los periódicos y quizás, por desgracia has escuchado algún caso cercano. Solemos tener el estereotipo de la mujer maltratada, pero no nos quedemos en el tópico y seamos conscientes de que el maltrato se puede dar de la mujer … saber más

La importancia de los pequeños logros para mejorar tu bienestar emocional

Es habitual que, en nuestro día a día, estemos enfocados en grandes metas: un ascenso laboral, un cambio de estilo de vida, o la consecución de un proyecto importante. Sin embargo, son los pequeños logros cotidianos los que tienen un impacto más constante y profundo en nuestro bienestar emocional.  Las grandes transformaciones no se producen … saber más

Tener buena suerte, engancha

¿Qué es la suerte? Parece que la suerte es aquello que ocurre por casualidad. Será buena suerte si nos trae algo positivo y si son penas y desgracias, ¡mala suerte! En el deporte se considera muchas veces que la buena o mala suerte es lo que determina el resultado de un partido, de haber vencido … saber más

Pretemporada: las bases para un proyecto sólido.

En estas fechas arranca la pretemporada para muchos deportes. Esta etapa es fundamental para asentar las bases que permitirán sacar todo el jugo del equipo y de cada uno de sus integrantes a lo largo de la competición. Cada inicio de temporada comienza un grupo nuevo. No importa que haya jugadores del año pasado, hay … saber más

Sexualidad femenina a cualquier edad

El sexo nos acompaña desde que nacemos y continúa durante toda la vida, formando parte de nuestro proceso vital y el modo en el que actuamos. A lo largo de la vida de cada persona, el desarrollo evolutivo de su sexualidad cambia. Hay diferentes variables que la determinan: la manera en la que cambia nuestro … saber más