Aunque tengas miedo, ¡hazlo!

Este artículo, comienza recordando a Karl Wallenda, famoso equilibrista que murió a los 73 años de edad cuando cruzaba un alambre tendido entre dos edificios a 37 metros de altura. Se dice, que Wallenda destacaba por su seguridad y confianza en su habilidad como acróbata, pues realizaba sus hazañas sin red que le protegiera de posibles caídas.

Cuenta su mujer, que semanas antes del trágico accidente, su marido estaba más pendiente de qué hacer para no fallar, que de disfrutar de su proeza. Como él decía: “caminar por la cuerda es vivir, lo demás es esperar”. Y así surgió el llamado efecto Wallenda o temor al fracaso.

Numerosos deportistas dirigen su pensamiento hacia al fracaso, anticipan la catástrofe o el fallo. Y ese pensamiento los dirige irremediablemente hacia él. Tanto en el deporte de élite como en la carrera de nuestro día a día en estos tiempos difíciles, los pensamientos que nos bombardean con la posibilidad de fracasar, de equivocarnos, son ¡inútiles!

Cuando un futbolista tira a puerta, no puede dudar. Debe poner su vista entre los tres palos y pensar “ahí irá el balón”. Cuando un tirador pide su plato, ha de estar seguro de que éste se romperá en mil pedazos. Si vamos a hacer una entrevista, tenemos que estar seguros de que mostraremos lo mejor de nosotros mismos. Si dudamos, fallamos: el gol no entra, el plato no se rompe, y nosotros no atinamos ni a hablar sobre nosotros mismos.

Olvida tus fracasos anteriores, lo que diga la gente, o posibilidades futuras que no puedes controlar (“y si… y si.. y si…”). Céntrate en tus puntos fuertes, recuerda tus victorias (que las has tenido, pero ahora te estás olvidando de ellas), piensa en las consecuencias positivas de lo que puedes obtener, o al menos, por haberlo intentado.

Tengas miedo o dudes, simplemente ¡hazlo! Inténtalo. Si dejas que la anticipación de fracasar te invada, te verás paralizado, abocado a donde no quieres llegar. No seas el que determine su fracaso, no seas tu peor enemigo. No te quedes de brazos cruzados, no permitas no buscar la oportunidad, ya que desde luego, el que no lo intenta, no gana.
@ZoriPsicologa PARA IDEAL GRANADA

 

Deja una respuesta

Post relacionados

Superar una infidelidad

¿Es posible superar una infidelidad?, ¿es posible olvidar y seguir confiando ciegamente en tu pareja?, ¿se es capaz de amar después de esto? Mi respuesta, de primeras, quizás no te sea muy esclarecedora: depende cómo seas tú. Déjame explicarme algo mejor… Cada uno de nosotros tenemos diferentes formas de ver la vida. Desde el punto … saber más

Cuando el sexo se estanca en la pareja, entrevista para Punto G

¿Por qué cuando una pareja estable se estanca en un punto de su vida sexual tiende a pensar que eso no tiene solución? Bueno, no generalicemos, no todas son así, siempre habrá excepciones, pero es cierto que hay una tendencia a pensar siempre en lo peor. Y en sexo, un tema tan tabú, suele pasar. … saber más

Creencias limitantes y potenciadoras.

Las personas no actuamos porqué sí, no tomamos nuestras decisiones sin ton ni son, no pensamos de la forma en que lo hacemos de modo aleatorio o influidos exclusivamente por nuestra personalidad. La veleta que señala el rumbo de la dirección que tomamos en cada instante de nuestra vida está formada por nuestras creencias. A … saber más

Cuando llega el final

Cuando llega el final de una etapa es el momento de reflexionar, de hacer balance del año o de la temporada y repasar todo lo que ha pasado durante ella. A muchos de nosotros se nos queda una sensación amarga, de vacío, extraña cuando se acerca el final de algo. La verdad es que es … saber más

El color del cristal con que miras

¿Por qué ante una misma situación no todos reaccionamos igual? ¿Por qué a veces nos parece tan increíble la reacción de una persona que supera una adversidad? Nos imaginamos en su situación y no nos vemos capaces, nos parece incluso una gran hazaña… María de Villota, piloto de Fórmula 1 que falleció este pasado fin … saber más

¿Por qué mi hijo no tiene amigos?

Os invito a acudir al patio de un colegio cualquiera: niños y niñas jugando, saltando, corriendo, bailando, niños compartiendo e interactuando. Ello es una señal más que confirma lo que todos en el fondo sabemos: los seres humanos somos seres sociales desde las primeras etapas de nuestra vida, esto es, desde la infancia y la … saber más