El síndrome del autónomo

Del autónomo o del empresario, lo mismo me da. Lo cierto es que en mi consulta encuentro muchas personas en unas condiciones que reúnen lo que he decidido llamar “el síndrome del autónomo”, un conjunto de síntomas y respuestas a la no fácil tarea de tener tu propio negocio.

Abogados, asesores, entrenadores personales, dueños de restaurantes o de diversos comercios, cualquiera es carne de cañón para caer en este síndrome. ¿Qué lo caracteriza?

Cuando no tienes la seguridad de tu sueldo a final de mes o de poder cubrir todos los gastos del negocio, vives en una intranquilidad constante. Normalmente esto se transforma en una ansiedad que te persigue, que a veces no te deja dormir o te mantiene dándole vueltas al coco de forma continua. Lo peor es que tienes la experiencia de que al final sales para adelante, pero parece que es irremediable no pensar en las posibles consecuencias catastróficas.

Tu visión a largo plazo parece inexistente. Vas mes a mes, pensando en si cubrirás los gastos. El mes en el que te sales, en el que las ventas han ido fenomenal, te sientes el rey del mundo, hasta te animas e inviertes en algo o te das algún caprichito. Si ha ido regular, te vienes abajo por completo, pensando que este es el fin. ¡No tenemos término medio! ¡No sabemos que tenemos que dividir entre 12 meses! Y es que mirar tan a largo plazo, cuesta.

Hay otro síntoma, el de la agonía, diría yo. Somos “unos agonías”: nunca es suficiente. Cuando estamos de vacas flacas, nuestra mente no para de inventar, generar contactos, de asistir a eventos networking o de prender fuego a las redes sociales. No somos capaces de desconectar y estamos todo el día cavilando en la próxima gran idea que hará que todo resurja. En la época de vacas gordas… ¿cómo nos vamos a relajar?, si luego vienen las flacas… No, no, ¡de eso nada! Hay que seguir inventando, sembrando, generando… por si acaso. Por tanto, ahí tampoco desconectamos. Los límites entre lo personal y lo profesional se diluyen, y así ¿quién descansa?

En síndrome no estaría completo sin la personalización, el exceso de responsabilidad y el control absoluto: todo depende de uno, no sabemos delegar, y queremos que todo esté bajo nuestro dominio, incluso aquello que realmente no depende de nosotros (como las circunstancias externas, la crisis o los gustos de los clientes). Por tanto, todo nos lo echamos a las espaldas. Invertimos esfuerzos sobrehumanos en cambiar el universo y la dirección de los astros, sin resultado, claro. Y aun así, seguimos pensando que todo dependía de nosotros, sin entender qué hicimos mal para no obtener el resultado deseado. Cuando confiamos tareas a otros nos invade la intranquilidad y nos reafirmamos en la creencia tan extendida: “o lo hace uno mismo, o todo sale mal”.

Seguro que me dejo algún que otro síntoma en el tintero, pero más seguro es aún que si sois autónomos o empresarios, ¡en alguno os habréis reconocido! Pero tranquilos… que esto tiene remedio, y aunque el trabajo siga teniendo sus particularidades, se pueden mitigar los síntomas.

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada

Post relacionados

Cómo ayudar/motivar a mi hijo a venir a terapia

Ser padre y/o madre no es una tarea fácil, de eso no cabe duda: nadie nos enseña cuándo, dónde, qué y cómo. La realidad es que ser padre/madre implica estar inmerso en el método ensayo-error, donde debes ir poco a poco descubriendo sus necesidades y la forma de suplirlas. No obstante, hay veces que una … saber más

Ansiedad infantil: causas, síntomas y tratamiento

La ansiedad es una emoción natural que todos experimentamos, incluidos los niños. Sin embargo, cuando se vuelve frecuente o intensa, puede afectar el bienestar, las relaciones y el rendimiento escolar de los más pequeños. Reconocer la ansiedad infantil y aprender a gestionarla a tiempo es fundamental para ayudar a los niños a desarrollar seguridad, resiliencia … saber más

¿Qué es la apatía y cómo afecta a nuestra vida diaria?

Apatía es el nombre que ponemos a una respuesta emocional de tristeza caracterizada por la disminución del placer, interés o motivación experimentado ante estímulos y actividades que antes resultaban agradables o emocionantes.  Este conjunto de comportamientos tiene como resultado una reducción de las actividades reforzantes en las que la persona se involucra. Se produce entonces … saber más

Castigados sin fútbol.

César Guisado ha contado conmigo como psicóloga deportiva para este artículo. ¿Qué hacer con tus hijos deportistas si sacan malas notas?, ¿castigados sin fútbol?, ¿hincarán mejor los codos así o por el contrario puede ser beneficioso que sigan practicando su deporte? Puedes descargar el artículo completo pinchando:   Zoraida Rodríguez VílchezContenido supervisado por Zoraida Rodríguez, … saber más

Los enemigos de las nuevas circunstancias

Mi primer tweet decía: “Si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque tus circunstancias son las de siempre. ¡Empecemos a cambiar circunstancias!” Y desde que escribí esa frase, parece que todo se ha teñido con ese color. La semana pasada me invitaron a la PinkSlip Party, un evento de networking en el que … saber más

Sobreentrenamiento y burn-out. Planeta Running

Parecía que el éxito le había caído del cielo, eso comentaban todos sus compañeros. Pedro comenzó con el running por casualidad. Un día, tras el trabajo, conoció al grupo de amigos de sus compañeros: unos runners convencidos. Salían a correr un par de veces por semana, parecían un grupo muy agradable. Y Pedro decidió apuntarse. … saber más