¿Sabes esperar?

Esperar no siempre es fácil, a pesar de ser una habilidad fundamental si queremos conseguir nuestros objetivos a largo plazo. Para conseguirlos a veces tenemos que dejar de lado algunas actividades que nos reportan de forma inmediata gratificación o refuerzo. Alcanzar aquellos que deseamos requiere un sacrificio, es el saber esperar.

Encontramos ejemplos en el deporte: si un deportista desea llegar a jugar una final, sabe que tiene que dejar pasar momentos agradables ahora (como salir de fiesta o saltarse un entrenamiento); en los estudios o trabajo (hemos tenido el impulso y la tentación de salir a la calle en un día soleado en lugar de quedarnos a coger el famoso “moreno de flexo”); o incluso, en nuestra vida personal (no nos conformamos con cualquiera y buscamos la pareja ideal o evitamos llamar de nuevo a esa persona insistentemente una y otra vez para hacernos un poco los… ¡interesantes!). Saber esperar es una capacidad directamente ligada a la fuerza de voluntad y al concepto de gratificación dilatada: dejamos pasar una gratificación a corto plazo (por ejemplo, comernos un pastel hoy) para conseguir un objetivo mayor a largo plazo (estar más delgados “mañana”).

Walter Mischel, psicólogo de la Universidad de Columbia lleva estudiando desde finales de los 60 este fenómeno. Ideó un experimento en el que les proponía a unos niños que podían comerse una golosina que les daba, pero si esperaban unos minutos, le daría dos. Comenzó a observar cómo los niños utilizaban diferentes estrategias para ser capaces de esperar y cómo otros, no podían resistir la tentación.

Aquí tienes una serie de consejos si ahora mismo estas en una situación en la que necesitas saber esperar:

  • No pienses en las características positivas de aquello que deseas: cuán dulce es el pastel, cómo ese chocolate se derretiría en tu boca… Procura ver tu tentación como algo neutro. Mischel incluso enseñó a los niños a mentalizarse y por ejemplo, imaginar cómo la golosina en vez de real, era una fotografía.
  • Busca una distracción. En tu cabeza no puede haber dos pensamientos a la vez: o piensas en la tentación o cantas canciones.
  • Si tu tentación es dejar de hacer algo, planifícate como si de una cita ineludible se tratara. Por ejemplo, si necesitas ir al gimnasio ponte unos días y una hora fijos. Si esperas a que a lo largo de la semana, te apetezca ir… ¡no irás nunca!
  • Escribe en un papel, que luego dejes bien a la vista, las consecuencias positivas de lograr tu objetivo a largo plazo. Añade otras razones que no estén directamente ligadas con el objetivo final (“saber que soy capaz de conseguir lo que me proponga”, “disfrutar de la sensación de triunfo cuando lo consiga”, etc.).
  • Piensa en situaciones en las que ya has sido capaz de no sucumbir a la gratificación inmediata. ¿Cómo te sentiste cuando lograste tu objetivo final?

Y tu tentación… ¿cuál es?
 

Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa

67_artculo35_ideal

Post relacionados

Aumentando la confianza (parte I)

La semana pasada, comentamos algunos factores que inciden directamente en la falta de confianza de los deportistas (en general, de todas las personas). En este artículo, vamos a desarrollar cómo trabajar algunas de ellas. El lenguaje es uno de los factores que más afecta a la confianza y es que las personas estamos continuamente hablándonos … saber más

¿Por qué darnos un tiempo con tu pareja puede ser una mala idea?

Muchas de las personas que acuden a mi consulta vienen con dudas acerca de su relación de pareja. Hay quien está inmerso en una relación de dependencia emocional, quien duda de si su pareja es manipuladora o quien se ha enamorado de otra persona. Otros se plantean si aún siguen queriendo a su pareja porque … saber más

La psicología del color

¿Sabías que los colores pueden influir en tus emociones y tu estado mental?, ¿sabías que hay colores que pueden relajarte o por el contrario activarte o incluso, irritarte? Del estudio de estas cuestiones y del análisis de cómo las personas percibimos los colores y cómo estos pueden influir en nuestro comportamiento, se encarga la psicología … saber más

Ejercicio físico: beneficios psicológicos

A la vuelta del verano y con los peques ya en el cole, es el momento de empezar a pensar en nosotros, de plantear cómo nos vamos a estructurar este nuevo curso y empezar a tope con el trabajo de nuevo. Zoraida Rodríguez VílchezContenido supervisado por Zoraida Rodríguez, directora de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología. … saber más

¿Cómo tratar a tu pareja después de una infidelidad?

La infidelidad se puede describir como la ruptura de un compromiso o contrato, ya sea implícito o explícito, en el que uno de los dos individuos en una relación romántica desarrolla algún tipo de vínculo con otra persona. Aunque esta definición parece evidente, en ocasiones, la percepción de lo que constituye una infidelidad puede diferir … saber más

Tener buena suerte, engancha

¿Qué es la suerte? Parece que la suerte es aquello que ocurre por casualidad. Será buena suerte si nos trae algo positivo y si son penas y desgracias, ¡mala suerte! En el deporte se considera muchas veces que la buena o mala suerte es lo que determina el resultado de un partido, de haber vencido … saber más