¿Qué es la anarquía relacional?

¿Qué es la anarquía relacional?

Quizá hayas oído hablar sobre este término o quizás no. Lo que seguro que te suena es el término anarquía –ausencia de poder público-. Hoy te traemos una explicación de este tipo de vinculación sentimental, así como las claves para entender sus características.

En la anarquía relacional no existen las categorías que socialmente todos conocemos como pueden ser pareja, amigo, amante, sino que se establecen vínculos sin jerarquías, etiquetas ni reglas socialmente escritas.

Se trata de desvincularse del término “pareja” el cual suele primar sobre el resto de las relaciones. En la anarquía relacional se pueden establecer vínculos con distintas personas incluyendo compromiso, cuidados y relaciones sexuales sin jerarquizar unas relaciones de otras ni etiquetar.

Entonces nos preguntamos, ¿qué diferencia hay con el poliamor? Pues bien, en el poliamor pueden tenerse varias relaciones amorosas, pero se siguen diferenciando del resto de relaciones de tu vida. En la anarquía relacional el vincularse con varias personas es la consecuencia no el objetivo. El objetivo de la anarquía relacional sería cambiar la forma en la que nos relacionamos con los demás, sin jerarquías ni etiquetas.

En estos tiempos de “revolución del amor” muchas maneras de vincularse y amar existen, pero, ¿puede ocasionar problemas?
Puede ocasionar conflictos internos e interpersonales si no existe comunicación, acuerdos, confianza, compromiso, así como saber establecer los límites de la relación.

Cómo saber si eres un anarquista relacional o estás con uno

Características de una persona anarquista relacionalmente:

  • No diferencia entre amigo y pareja. Ambos se encuentran al mismo nivel de cuidados y afecto. De hecho, no existen esas etiquetas.
  • Pueden amar a muchas personas y cada una de las relaciones es única.
  • No se tienen derechos sobre otra persona, solo amor y respeto.
  • Encuentra la espontaneidad en lugar de la obligación o las ataduras.
  • Puede vincularse afectivamente contigo, pero en cualquier momento ese vínculo puede surgir con alguien diferente también.

Aquí lo importante no es el tipo de relación que escojas llevar, sino que sea una relación monógama o no, se base en comunicación y acuerdos. Para tener una relación tanto poliamorosa como anárquica deben estar informadas ambas partes y consensuadas las condiciones.

Y tú, ¿probarías este modo de relacionarte amorosamente?

Andrea López.

Post relacionados

Beneficios de una buena relación

En consulta escucho a muchas personas decir que tienen una relación sana entre afirmaciones como “mi pareja no me prohíbe nada, pero…” o “es celoso, pero lo normal”… y eso, no es muy sano. Una relación sana es algo que hay que trabajar de manera bidireccional, es decir, desde ambos miembros de la pareja. Una … saber más

Deberías ir al psicólogo

“Yo no trato locos”, es algo que suelo decir muy a menudo cuando me preguntan en qué consiste mi trabajo. Y es cierto, porque dejando de lado lo peyorativo de la palabra, los clientes que acuden a mi consulta no tienen una enfermedad psiquiátrica: esquizofrenia, trastorno bipolar, etc.; algo más frecuente del área de Salud … saber más

Concentración y atención en el deporte

La concentración, descrita en términos sencillos, es la capacidad de mantener la atención durante el tiempo necesario y de prestar atención a la información relevante, ignorando los estímulos irrelevantes y perturbadores.   Si realmente queremos estar concentrados durante una competición, tenemos que tener saber qué tipo de atención es la más adecuada en cada momento. … saber más

5 razones por las que ir al psicólogo

Ir al psicólogo ha sido, durante muchos años, un tema tabú. Estaba visto como algo que implicaba un gran problema en la vida de la persona o un trastorno severo. Sin embargo, esto no es para nada así. La psicología engloba muchísimas áreas, y en todas ellas se puede recibir ayuda. Citando uno de los … saber más

La depresión duele, literalmente

Este es un punto en el que suelo hacer mucho hincapié cuando hablo con mis pacientes sobre sus emociones y la diferencia con sus pensamientos. Siempre les digo: “No solemos ser conscientes de todos los pensamientos que pasan por nuestra cabeza. El pensamiento es fugaz, automático, para ayudarnos a tomar decisiones rápidas; por eso la … saber más