Creencias limitantes y potenciadoras.

Las personas no actuamos porqué sí, no tomamos nuestras decisiones sin ton ni son, no pensamos de la forma en que lo hacemos de modo aleatorio o influidos exclusivamente por nuestra personalidad. La veleta que señala el rumbo de la dirección que tomamos en cada instante de nuestra vida está formada por nuestras creencias.

A través de nuestra educación, de lo que nos inculcan nuestros padres, nuestra familia, de aquello que vivimos, vamos creando una serie de esquemas que sustentan nuestra forma de ver el mundo, a los demás y a nosotros mismos. Imaginemos unos padres que continuamente están advirtiendo a su hijo de los peligros de este mundo, siempre temerosos no cesan de prevenirle: “ten cuidado con esto, no te vayas a caer, mejor no vayas a este sitio que te puede pasar algo…”. Un día, el hijo tiene la mala suerte de tropezarse en un escalón siendo la contestación de sus padres: “¿Ves? ¡Te lo dijimos!”. Así, una y otra vez, el niño termina con la conclusión de que “el mundo es un lugar peligroso”. En ocasiones, las creencias que vamos formando son acertadas y nos pueden ayudar a desenvolvernos. Por ejemplo, creencias como “las cosas no son fáciles”, me hacen esforzarme o “es mejor estar rodeado de gente buena”, me hace no elegir malas compañías. Estas últimas, son creencias potenciadoras, que nos ayudan a desarrollarnos, sentirnos bien y luchar por lo que queremos.

Sin embargo, como en toda moneda, siempre hay dos caras. Son las creencias limitantes. Aquellas tan rígidas, inflexibles e inútiles que me bloquean y me alejan de mis objetivos.

Este era el caso de Miguel, jugador de pádel, que se encontraba en una mala racha. En terapia conseguimos detectar sus creencias limitantes; algunas de las más incapacitantes fueron:

  • En relación al mundo: “se juega para ganar, no se compite para pasar el rato” o “abandonar es de cobardes”.
  • En relación a sí mismo, Miguel creía “yo tengo un gran nivel y debo ganar mis partidos” y “debo ser bueno en todas mis facetas”.
  • En relación a los demás, encontramos: “la gente juzga fácilmente, crítica y se ríe de tu fallos” porque “la gente no acepta la mediocridad”.

¿Os podéis imaginar el bloqueo mental que tenía? Si se juega para ganar, y él lleva una racha perdiendo, pero no debe perder ni fallar en nada y la gente seguro que lo critica… ¿merecerá la pena seguir en este deporte? Pero, ¡ah!, rendirse es de cobardes, así que aquí sigo jugando, sabiendo que todo en mí está mal, que no soy el gran jugador que pensaba y sobre mí recae la desaprobación externa, esa que no acepta lo mediocre ni el fracaso. Sus creencias limitantes lo tenían paralizado y en cada partido en el que se enfrentaba, los recuerdos de partidos perdidos lo inundaban, anticipando el inevitable nuevo fracaso que iba a tener.

Quizás tú te sientas identificado con Miguel, pues de forma más o menos rígida todos tenemos creencias que nos alejan de nuestros sueños y nos convierten en personas que dejaron de creer en sí mismas. ¿Estás dispuesto a seguir así?

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada

Deja una respuesta

Post relacionados

Con una Copa de Más

Joseba Vázquez, periodista de El Correo, ha contado con mi opinión profesional para escribir este artículo conocida la noticia del arresto de Tiger Woods por conducir ebrio. Zoraida Rodríguez VílchezContenido supervisado por Zoraida Rodríguez, directora de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología. Zoraida es una psicóloga sanitaria especializada en adultos desde 2005, con experiencia en temas … saber más

El Talento deportivo. Planeta Running

Alcanzar tus metas, conseguir tus objetivos, ganar una medalla, llegar al primer puesto, alzarse con la victoria, subir al podio, en definitiva…vivir tu sueño. ¿Quién no ha anhelado todo esto? Muchos luchamos, pero solo unos pocos afortunados lo consiguen. ¿La diferencia? La diferencia la marca muchas variables relacionadas con el éxito deportivo, pero por encima … saber más

Los cinco lenguajes del amor

El amor es un concepto universal, pero su expresión puede variar enormemente de una persona a otra. En el ámbito de la psicología, se ha estudiado cómo las diferentes maneras de expresar y recibir amor pueden influir en la calidad de nuestras relaciones. Este concepto es conocido como «los lenguajes del amor», propuesto por el … saber más

Objetivos para 2018

Si has empezado 2018 con muy buenas intenciones y no quieres caer en el intento y cometer los errores de siempre, aquí tienes un decálogo para que llegues a diciembre muy, muy satisfecho de ti mismo y de tus logros. Parte del año pasado. No vale con ponerse objetivos sin ton ni son. Reflexiona sobre … saber más

Tú puedes ser tu mayor enemigo

¿Quién no ha sentido esto alguna vez? No hay nada ni nadie que nos impida lograr aquello que nos proponemos y sin embargo, al final fracasamos y dejamos escapar esa oportunidad, ese sueño. Y lo peor, es que esta tortura se repite. Tenemos el talento, los conocimientos, las habilidades, la situación ideal… y la cabeza … saber más