Los enemigos de las nuevas circunstancias

Mi primer tweet decía: “Si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque tus circunstancias son las de siempre. ¡Empecemos a cambiar circunstancias!” Y desde que escribí esa frase, parece que todo se ha teñido con ese color.

La semana pasada me invitaron a la PinkSlip Party, un evento de networking en el que el sastre Bere Casillas y Paco Tamayo Alonso-Villaverde me reafirmaron una vez más la importancia de tomar las riendas de nuestra vida y cambiar aquello que no nos gusta.

Los mayores enemigos de nuestra mejora son la zona de confort y lo que yo llamo, la visión del catalejo.

Nuestra zona de confort es aquella en la que estamos “a gustito”; son nuestras costumbres y nuestra rutina, nuestra vida predecible que hace que nos sintamos seguros. La zona de confort son los mismos amigos, los mismos bares, los mismos clientes a los que llamar. Buscar esa zona de seguridad nos ha ayudado a sobrevivir: no me adentro en el bosque que desconozco y evito el peligro, el león… ¿¿Pero hoy que león hay en tu vida?? Y es que no lo hay, y lo que estás evitando es encontrar oportunidades. Si no conoces gente nueva, ¿cómo vas a encontrar pareja?; si no llamas a clientes nuevos ¿cómo vas a reflotar tu negocio? No es fácil salir de la zona de confort, supone un esfuerzo y, constante, pero es que si no salimos de ahí, no cambiará nuestra suerte.

La visión de catalejo lo que hace es dirigir nuestra mirada solo hacia determinados aspectos de la realidad que de alguna manera concuerdan con aquello que esperamos encontrar. Imagina que estás naufragando en un barco y usas un catalejo, miras hacia delante con él, ¿y qué ves? ¡Agua! Si no lo mueves, no podrás ver la isla que aguarda tu espera. Muchas veces, cansados de nuestra suerte, usamos ese catalejo solo para ver el agua, lo que esperamos ver (la crisis, que no hay trabajo, que todo está difícil, que no soy feliz…) y se nos olvida que hay que buscar la isla. Y os digo que la hay, por pequeña que sea.

En la charla que os he mencionado he visto como un sastre se ha hecho el rey de las tecnologías y como alguien se fue a Malasia, tres meses después de casarse, para buscar algo mejor. Son ejemplos de salir de esa zona de confort y de dejar el catalejo a un lado para buscar, buscar y buscar ¡ una oportunidad!

Retomo mi frase del inicio de este artículo: “Si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque tus circunstancias son las de siempre. ¡Empecemos a cambiar circunstancias!”

 
Zoraida Rodríguez
@ZoriPsicologa

Post relacionados

Y además de reforzar, ¿qué puedo hacer?

No todo comportamiento se debe moldear a través de un “bien hecho”. Existen otras técnicas para aumentar la frecuencia de una conducta apropiada o bien para erradicarla. Para aumentar la frecuencia de una conducta deseable, además del refuerzo positivo (dar un premio o hacer un halago) podemos utilizar el refuerzo negativo. Esto es: si la … saber más

Cuando llega el final

Cuando llega el final de una etapa es el momento de reflexionar, de hacer balance del año o de la temporada y repasar todo lo que ha pasado durante ella. A muchos de nosotros se nos queda una sensación amarga, de vacío, extraña cuando se acerca el final de algo. La verdad es que es … saber más

No evites tus emociones

No estamos acostumbrados a hablar de nuestras emociones; de hecho, a veces casi que nos paramos a sentirlas de verdad. Es frecuente encontrar en la consulta a personas que bloquean sus emociones, que a toda costa tratan de evitarlas; especialmente aquellas que hacen sentir dolor. Hay otras que, en cambio, dirían que se dejan llevar … saber más

Jóvenes promesas: pies en la Tierra

El mundo del deporte gira en torno a los éxitos, las medallas y los trofeos. Tiene una magia especial que hace que adultos y pequeños vivamos goles o carreras como si fueran nuestras. Se ponen grandes expectativas en los deportistas, y cualquier fracaso se vive como una auténtica desgracia. Desde muy jóvenes, nuestros deportistas comienzan … saber más

Si el deporte es sano, ¿por qué nos ponemos tantas excusas?

Pasar 8 horas sentados delante de un ordenador, en el fondo, no es muy natural. Somos seres pensantes, sí, pero nuestro cuerpo no está diseñado para la inactividad. Seguro que muchos de vosotros habéis comprobado como un trabajo sedentario os carga la espalda, os contractura el cuello, y la panza comienza a ser cada vez … saber más

El cerebro reptiliano en los niños

Ser padre y/o madre conlleva mucho estrés. Esto es innegable. Y, a veces, si al estrés de la maternidad/paternidad se le suma el laboral, el familiar o el personal, podemos sentirnos realmente agotados y desbordados. Muchas de las situaciones que vivimos con los más pequeños y que nos alteran, ocurren cuando tienen explosiones emocionales porque … saber más